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diciembre 31, 2012

El mamon de fin de año.


Los días de fin de año me parecen raros y suele darme nostalgia, así que antes de comer he arrancado la moto y me he largado a recrearme en un rato de soledad, que el campo no entiende de fin de año ni esas convenciones, el campo es intemporal y por ello eterno, ademas de impasible.
El campo es aquí una presencia constante, como un hermano mayor, bueno mejor como un padre que lo envuelve y lo cobija todo.
A los pocos minutos, antes de calentar las gomas, ya ruedo por las curvas de la finca de la Almoraima, camino de Castellar de la Frontera.
Siempre, al pasar por aquí recuerdo a Ruiz Mateos, comprendo su locura al perder esta finca por un "Decreto de Expropiación", el pobre va de mal en peor desde entonces, no es para menos.
El cielo esta nuboso tras estas Navidades tan luminosas, aunque las nubes gordas y blancas están quietas y como cansadas, se ve que vienen desde el Atlántico, tan lejos.........
Sin darme cuenta voy buscando un mirador que yo me conozco, a la vera del castillo, mirador de muchas miradas ya antiguas, sobre el verde mate de los bosques a sus pies, el grisáceo Peñón de Gibraltar y la bahía plateada, lejos como una sombra desvanecida, Africa.

Al poco de ensimismarme me distrae un grupo de buitres que pasa silencioso a la altura de mis ojos, en dirección oeste, hacia el estrecho, buscando algo que llevarse a la boca, como tantas criaturas aquí en la comarca.
La contemplación de las sierras que se extienden hacia todas direcciones, solitarias y silenciosas, me produce tranquilidad y me hace olvidar este fin de 2.012 tan lleno de sobresaltos y gritos de protesta.
A punto de irme, que no es bueno rebuscar en los sentimientos.....veo a una mujer joven que sentada, da el pecho a un crío a mi entender ya mayorcito, me da la impresión de la continuidad de la naturaleza, que todos los días se afana por renovarse y multiplicarse, podría ser una escena de hace cien o mil años, a no ser........... por que la chica mientras da de mamar, chatea sobre las teclas de un móvil con sus uñas tan rojas, nunca había visto algo así, tan ancestral y tan tecnológico a la vez.
No puedo evitar sonreír y me marcho hacia abajo pensando que también el humor y la ironía son parte de la creación, de manera que me vuelvo a cumplir con la tradición de recibir el año, pensando que algo nuevo y alegre nos traerá, seguro.

diciembre 14, 2012

Moral y Santin.


Que gran desgracia de nombre. Antonio Moral Santín, ni es moral ni mucho menos santín, es solo un rojo que cambio de chaqueta, traje oscuro, camisa de rayas y corbata de Hermes....melenilla de carroza y gafas de marca.
Por las fechas de su curriculum, es de esos comunistas de salón que amargó mi juventud, haciendome sentir como un privilegiado opresor de los menesterosos, no se si era maoísta o libertario, marxista o del eurocomunismo, o como dije en otro post de "locos por la moda juvenil".
Lo que es seguro es que Antonio es un inmoral y un gran pecador, que cobraba de esa maravilla llamada Bankia 526.000€ al año, ademas de sus chapuzas varias, entre ellas una cátedra, que no se yo que ostras enseñará semejante crápula.

Santín es un hideputa, que todavía milita en izquierda unida, sin que le produzca rubor el desaguisado de Bankia, se escaquea y vuelve a sus clases de.......ciencia política o económica, materias en la que demuestra ser un artista.
Hace un par de días, un grupo de jóvenes mas bien antisistema, como el lo fue en sus años mozos, han interrumpido su lección magistral a los gritos de CULPABLE!!!!!!, que parece que la pelagra que nos afecta es como caída del cielo, cuando prohombres como Moral Santín son los responsables directos de los placeres que nos depara el día a día.
Así pues en esto devinieron los izquierdistas de mi juventud, que se desvivían por la justicia social y predicaban la lucha de clases, leían a Marx o a Engels, miraban por encima del hombro a los que como yo, estudiábamos a ratos y disfrutábamos de la vida casi recién descubierta, a los que nunca pretendimos el PODER y menos una mamandurria, a los que nos hemos luego, dedicado a ganarnos la vida como podemos, ahora difícilmente gracias a sujetos como Moral Santín.
Los jóvenes que irrumpen en el aula le señalan y le gritan CULPABLE!!!!!!, quizá algunos de ellos llegaran también a consejeros de algún banco gestionado por políticos.
Tiempos de gran mudanza, de sorpresas y decepciones, como la que se llevo el otro dia D.Antonio que sin duda, meditará ahora sobre su época universitaria cuando el agitaba y gritaba contra los honrados profesores, estos si y los aplicados alumnos, hez de la tierra D. Antoñito.
El sujeto, meditará estas navidades la triste condición de los humanos, que le pagan con ingratitud sus desvelos por el pueblo, por los parias de la tierra, por la famélica nación, nunca mas famélica que ahora, tras la carrera en la banca de Santín.

noviembre 23, 2012

La heladera asesina.


Ya no la recordaba, aunque en su día leí la noticia, pero claro leemos tantas atrocidades a diario que se tapan unas a otras y pasan al olvido.
Cualquiera de estos casos hubiera conmocionado a una aldea durante generaciones, la historia se hubiera transmitido en las noches de invierno ante el fuego del hogar con pánico e insomnio de los menores. 
Hoy apareció el veredicto dictado por una juez de Viena, ciudad musical y morada de Mozart Beethoven o Brahms, a donde fue a parar la "heladera asesina".
Así pues Estíbaliz Carranza que así se llama la condenada, pasará el resto de su vida en una mazmorra austriaca, purgando sus dos asesinatos sobre los pobres hombres enamorados, novio uno y marido el otro, en una suerte de violencia de genero invertida.

De crío tuve yo una amiga llamada Estíbaliz, de melena lisa, larguísima y negra, que luego junto a un tal Sergio devino en cantante, aunque esta amiga de la que no he vuelto a saber, nunca apareció en los titulares por desviación alguna.
Estíbaliz la heladera, debe ser mujer difícil de contentar, los hombres la decepcionan y sus carencias, la impulsan no a romper la relación, como hacen tantos, ella elimina a los enamorados y peor aun, los trocea y entierra en la heladería, que es un fin triste para un difunto, al añadir sobre el frío de la muerte el de los tarros de chocolate belga, caramelo o coco, todos ellos congelados e inertes.
La muerte es ya de por si desabrida, si añadimos el troceado y la sepultura bajo el suelo del comercio, compone un cuadro cruel y triste.
Cuantos niños vieneses habrán comprado uno de vainilla sobre los restos de los desgraciados amantes, “para mi uno al corte o..... en cucurucho de barquillo”, mientras la heladera cruel sonríe al rebañar los sobrantes del helado con las herramientas del oficio, igual que hiciera antes con sierras y cuchillos sobre los desdichados varones.
La juez cree que es hembra desequilibrada aunque sabia lo que hacia, de ahí la severidad de la condena, que la tendrá de por vida tras las rejas, sola y aislada que incluso los funcionarios de prisiones la miraran con prevención y no querrán ni cruzar palabra con ella en las galerías sórdidas del penal.
La heladera asesina será ya solo un titular antiguo, una mácula siniestra sobre la fama de las hembras hispanas, los austriacos no conocen esa canción que reza "la española cuando besa, es que besa de verdad".
Esta mujer nos dará una imagen tremenda y amenazante, de forma que los vieneses o de Salzburgo o Linz se lo pensarán mucho antes de requebrar a una de nuestra atribulada nación. 

noviembre 09, 2012

La monstrua y el jogging.


Hace ya algunos años, que veo gente correteando vestida de Decathlón, con auriculares blancos las mas de las veces, muchos obesos y algunos gordos, pero también algunos de constitución normal e incluso atlética.
Jóvenes y adultos, algunos ancianos y pocos niños, hombres y mujeres, tal es la composición de los que yo observo a diario por aquí.
Muchos andan con paso firme, otros dan zancadas rítmicas, elásticas y armoniosas, otros arrastran los pies en un remedo grotesco de la carrera.
Gran novedad en la historia de la humanidad, seres corriendo sin motivo aparente, pues tampoco acuden a ninguna parte, la carrera acaba siempre en donde empezó.
Una variedad estática de este fenómeno son esos artefactos con una cinta que hace mover las piernas, con regulación de velocidad y pantalla de televisión.
Para un filosofo del siglo de Pericles, el hecho hubiera supuesto días de reflexión sin respuesta, la biología se rige por la ley del mínimo esfuerzo y ese derroche de energía sin fin aparente, es inexplicable.
Por las calles de Atenas nunca se vio despropósito semejante, es algo de nuestro tiempo, de la modernidad.
Nuestros antepasados han debido sudar tratando de cazar algún animalejo, se han deslomado tras un arado y han cargado toda clase de fardos y troceado bosques para calentarse y guisar, día tras día, milenio tras milenio.
Ahora, un “auxiliar administrativo” se despierta en una casa a temperatura ideal, tras copioso desayuno se transporta a una silla sin mover un músculo, las falanges apenas se ejercitan en el teclear diario, al acabar la agotadora jornada, las cervezas cuando no las copas y de nuevo sin esfuerzo, a la cama tras copiosa cena.
En el siglo de Pericles no había auxiliares administrativos, la vida era dura y el desgaste físico considerable, aunque solo se esto por las esculturas de la época..........
hago memoria y no recuerdo una estatua de un gordo en la historia del arte, aunque si dos cuadros en El Prado, la monstrua vestida y la desnuda, solo el titulo “la monstrua” indica lo infrecuente de la obesidad en la historia.
La pobre adolescente pintada por Carreño, debió padecer algún desarreglo linfático que derivó en obesidad, sospecho que en nuestro tiempo hubiera sido corredora también.
Así pues asistimos a un nuevo fenómeno del siempre sorprendente discurrir de la humanidad, el “jogging” que todo viene últimamente de los anglosajones.
En tiempos no tan lejanos, el castigo colegial se cumplía con veinte vueltas al patio, en la milicia se corría el campo de instrucción como correctivo, deduzco que el esfuerzo físico era una maldición, la tendencia lógica es no hacerlo si no es indispensable.
Pienso si todos esos a los que veo corretear, no están castigados por su propia obsesión de estar saludables, o por su vanidad de parecer briosos y ágiles.
Cada año que pasa veo mas corredores sin destino y pienso que con el tiempo serán legiones de gente enloquecida que transiten corriendo por el planeta a gran velocidad, ignorando las consecuencias que puedan devenir de esta novisima costumbre.

noviembre 01, 2012

Noviembre.


Es este un mes algo tétrico, empezando por el primer día, el de los difuntos.
La naturaleza ya cumplido el ciclo anual, muere por todas sus vertientes, las hojas muertas de los arboles, cuelgan amarillentas hasta que cualquier ráfaga las mezcle con la tierra, los animales viejos con los fríos se aletargan y se entregan dulcemente a su acabamiento, entre los humanos, también noviembre es tiempo de gran mortandad, cada jornada viene con menos luz y menos calor, ambos fuentes de la vida.
Ni tan siquiera la perspectiva de una cercana Navidad y año nuevo, después de tantos para los mayores, se antoja pueril y sin aliciente, es tiempo de abandonarse y dejar de luchar, que vivir es muy cansado y monótono las mas de las veces.
Todos tenemos difuntos, unos difuntos que son como de otra película, en la nuestra todavía la idea de la vida es fuerte y la muerte solo una nebulosa a la que no miramos con atención, así es la biología, fuerte y positiva.
Los difuntos son ya para muchos de nosotros, quienes nos procrearon, la fuente directa  de nuestra vida, que decir de nuestros abuelos y tatarabuelos, a los que hemos conocido y son solo imágenes y vagos sonidos, solo raíces profundas que nos sustentan.
Hay muchos otros difuntos, miles........ a los que no identificamos como del club de noviembre, pienso en Napoleon o Bach, Cervantes y el Papa Borgia, son hombres de papel de libro, que pareciera que nunca vivieron pues nunca los vimos moverse o gesticular, son cromos impresos, en la modernidad entradas en Wikipedia.
Otros muchísimos millones de millones que desaparecieron sin dejar memoria ni fama de sus esfuerzos y creaciones, legión de anónimos que han ido mejorando el mundo poco a poco.
Otra categoría son los niños....... que se iban al limbo, millones de angelitos sonrosados cuya vida breve nos deja llenos de preguntas airadas sin posible contestación.
Los cementerios, ya en decadencia, son los terrenos dedicados a la huella de los desaparecidos, con sus lapidas blancas o grises, de letras doradas, esculturas hieráticas para los mas pudientes, fotos descoloridas y ajadas para la mayoría, sonrisas que se quedaron heladas entre el granito y el marmol.
Ahora las cenizas de los fenecidos, se recuerdan al ver el mar donde fueron arrojadas, o el bosque en que se esparcieron, parece esto panteísta y mas natural que los camposantos.
Recuerdo el cementerio civil de Aravaca, donde ponían a los descreídos y también a los suicidas, a los ateos recalcitrantes o a los musulmanes fallecidos en transito, son sitios incluso mas desesperanzados y sin vida, si es que cabe.
De críos, las tumbas son sitios de mucho miedo, de terror al anochecer, aunque con los años se ve que da mas miedo un vivo que uno que paso al mas allá.
Bueno pues hoy primero de noviembre, no era para estar de risas, ya vendrán tiempos mas alegres cuando en abril todo reverdece, atrás quedará la hermandad de los ya cumplidos, que con nosotros los ahora vivos, se alegrarán del renacimiento y la nueva plenitud del misterio de la vida.     
  

octubre 28, 2012

Electricidad.


Es un fenómeno físico inexplicable, es como la gravedad, algo que es así y no hay mas vueltas que darle.
Electrones que se desplazan y son capaces de mover un molinillo de cafe o la locomotora del AVE, gracias a los sabios del siglo XIX que desentrañaron sus mañas y la domesticaron, para luego inventar toda clase de artilugios.
La electricidad de mi infancia era la luz en forma de bombillas transparentes e incandescentes, con su filamento de wolframio que al poco tiempo se rompe consumido, se fundió la bombilla.
En el salón lamparas de varias bombillas, las llamaban arañas, con sus brazos de cristal y sus colgaduras, a modo de diamantes engarzados con alambre descomponiendo la luz en colores como de arco iris casero.
 Nos liberaban de las tinieblas en que vivieron nuestros ancestros, un cable trenzado de gutapercha colgando del techo, con un interruptor de llave de porcelana blanca, HAGASE LA LUZ!!!!!  dice el Génesis, desconozco el porque de que la luz es singular y las tinieblas plural.
En el pueblo, el transformador es una torreta de mampostería de la que salen cables, que a veces zumban, en la puerta un cartelito con un hombre desdichado que se abate bajo un rayo tosco y quebrado, “peligro de muerte”, aunque un niño no sabe lo que es la muerte, los niños son inmortales.
La luz se va cuando hay tormenta y los relámpagos fulguran mas con las tenebrosas velas y sus sombras en las paredes.
Los niños descubren los calambres cuando meten los dedos en el enchufe, los niños son exploradores por naturaleza, la descarga es cosa desagradable y enervante, el niño que sobrevive no suele tocar mas el enchufe.
Con los años vino la maquinilla de afeitar, la nevera y la lavadora, todo se puede hacer con la electricidad, incluso acumularla en esas pilas de petaca con rabos de latón que alimentan las linternas cromadas de bombillas diminutas, ahora hay esas otras baterías en los aparatitos electrónicos, que nunca vemos, de litio, aunque tampoco sabemos que es el litio.
En este nuestro tiempo, la electricidad alimenta toda nuestra vida, los ordenadores y el Ipad, la cafetera y las lamparas de diodos, la radio del coche y los anuncios de las calles que centellean y se transforman en anuncios de otra cosa, la televisión por donde salen las noticias del “tarifazo eléctrico” y los semáforos que incansables son rojos, naranjas o verdes en una mala imitación del camaleón.
Aprendimos a cabalgar sobre una de las inexplicables leyes del universo, a moldearla y hacerla nuestra, de forma que estaríamos muy menguados sin ella, incluso el dinero desaparecería pues ya no se verían los numeritos en los monitores y nadie sabría lo que es suyo.
La electricidad tiene fama de limpia, aunque se produce de forma sucia en su mayor parte, carbon y petróleo sin refinar, ojalá algún día los molinos de viento y otros inventos nos proporcionen electricidad barata e ilimitada, de forma que no volvamos nunca mas a las tinieblas.

octubre 15, 2012

La bicicleta.


Es una maquina ingeniosa que liberó al hombre de sus pasos inciertos y cortos, concediendole la posibilidad de fluir sin apenas rozamiento sobre la superficie del planeta, tras fatigosas caminatas por miles de años.
La rueda estaba inventada, pero construir un artefacto que desafía la estabilidad, con un pequeño sillín y unos pedales, fue un gran avance para la humanidad.
Los niños de mi época soñaban con una bicicleta, era la libertad y la independencia, el ir y venir con estilo, era la promesa paterna tras unas buenas notas o un comportamiento ejemplar.
Nunca tuve una propia, crecí encaramado a bicicletas prestadas, algunas demasiado pequeñas para mi talla, peor todavía el verano que me tocó la de la tía Pilarín, sin barra y con unas redecillas de colores en la rueda de atrás, algo infamante para un varón de mi tiempo.
Aprendimos a centrar las ruedas para que no rozaran en los guardabarros, a tensar los frenos de varilla y aproximar las zapatas, a arreglar los pinchazos con una cajita de parches con su lija y el pegamín, luego la bomba siempre rota, para hincharla.
Las primeras escapadas fueron a Motrico, mas lejos a Zumaya o Mendaro, un bocadillo y el agua de las fuentes del camino.
La cadena se sale y hay que tensarla, unas llaves para aflojar la rueda y retrasarla, las manos negras de grasa y la tarde por delante.
Pasajero en la barra, con las piernas colgando, otras veces en el manillar, los pies sobre las palomillas, algunos expertos con dos pasajeros, barra y manillar.
Como no los primeros accidentes con piernas y brazos erosionados, alguna brecha de dar puntos a veces.
Solo una bici de carreras en el pueblo, con sus tubulares delgados y su cambio que se antoja el sueño inalcanzable, tan alto era su precio que ni los sobresalientes en matemáticas alcanzarían a comprarla.
Ahora veo tantas bicis todas tan buenas, con hasta seis o siete piñones y dos platos, frenos de cable y metales exóticos, aluminio titanio, se emplean en muchas ciudades de Europa, con unas luces que centellean cruzan las calles silenciosas. En Madrid solo el día de la bicicleta, muchos niños que a diario serian atropellados por autobuses o coches, pasean sonrientes bajo la mirada llena de odio de los ciudadanos atascados e impedidos de ir a sus quehaceres habituales.
La bicicleta perdió su encanto de maquina única que multiplica nuestra movilidad, sepultada entre motos y coches que nos transportan oyendo la radio y calientes, sin despeinarnos ni sudar, es la maquina esencial a la que quizá algún día tengamos que volver.

octubre 01, 2012

"La España del Cid"


Releyendo estos días “La España del Cid” (Ramon Menéndez Pidal), me asombraba al ver que tras conquistar Valencia, les restituyó el “diezmo” que les  prescribió el Profeta en sus prédicas, eximiendoles del resto de pellizcos que los reyezuelos les propinaban en la bolsa.
Los gobiernos de las taifas les tenían sometidos a toda clase de tributos y alcábalas, estando los moros esquilmados y tristes y hartos de financiar la vida regalada de los opresores y sus harenes, (casi como ahora).

El Cid era ademas de buen guerrero, el mejor de su tiempo, hombre versado en leyes y prudente en el gobierno de lo que conquistaba.
EL Cid era también versado en augurar, a través del vuelo de las aves, los resultados de las batallas o la vecindad de las tormentas, que la intuición se cultivaba en la edad media mas que la razón.
El diezmo de los moros de Valencia, suponía pagar el diez por ciento de su ganancia, como agricultor, artesano o medico,
En los zocos donde compraban sus babuchas y su cordero, no se aplicaba el IVA, otro gravamen moderno, confiscatorio como todos y superior en once puntos al diezmo de los fieles de Mahoma.
Rajoy avasalla a los cristianos con hasta el 57% de lo que ganan con el sudor de su frente, luego vienen los impuestos abusivos sobre el consumo y finalmente los munícipes, que nos cobran por la morada, por el vehículo, por la basura y para acabar vuelve Rajoy y nos remata con el “patrimonio”.
La lotería, símbolo de la fortuna, tampoco se libra ya en este tiempo de las garras del poder, que si lloviera ahora el maná, intentarían gravarnos con el IVA a lo que el cielo nos regalara.
Cuando viene la parca, la Agencia Tributaria le revisa el bolsillo al difunto aun caliente y los deudos se quedan en el duelo, de negro pero sin blanca, mediante ese eufemismo de las “transmisiones y sucesiones”.
Ojalá que por las tierras de Vivar, en algún pupitre de cualquier aldea, estudie las letras un nuevo Cid Campeador que nos redima de esta banda de crápulas y nos restituya el diezmo que se practica entre los buenos y piadosos creyentes musulmanes, según las enseñanzas del Corán y de cualquier libro decente.

septiembre 19, 2012

Visita al Prado.


Me he personado en El Prado, ya que por un motivo pueril.........necesitaba ver “las hilanderas” por precisar unos detalles, lo que me ha movido a diferentes reflexiones.
La primera es que juegan a esconder los cuadros, los sucesivos directores del museo se dedican a cambiar la ubicación de los lienzos sin razón aparente, es un sinsentido que te cabrea pues hay que preguntar al bedel después de caminar por las salas......donde están las Hilanderas? como si de buscando a Wally se tratara, me indigna la frivolidad de nuestros museistas, los lienzos deberían estar en el mismo muro por siempre jamas.
Después de recrearme en los detalles que originaron mi visita, tras ojear las meninas y a los bufones, me gusta mucho “calabacillas”, me encamino al final de la galería principal donde han mudado a Goya hace tres o cuatro años....en espera de la siguiente estúpida mudanza, que augura la caída del edificio del arquitecto Villanueva de tantos agujeros en los muros.
En el camino me llama la atención un numeroso grupo de “japos” todos con sus audífonos, escuchando las indicaciones de un guía también de la tierra del sol naciente, al que no se le entiende ni jota, que esa gente habla de forma enrevesada, como de autonomía.
Están absortos ante un gran cuadro de Rubens lleno de señoras desnudas, celulíticas y con largas melenas, a la izquierda “las tres gracias” como jugando al corro con sus flacideces mórbidas.
Que pensarán, ellas tan menudas y delicadas, de este pueblo que venera a estas gordas, ademas en su tradición el desnudo no existe en el arte, los dibujos son siempre con Kimono y esos peinados tan bonitos con un palito atravesado.

Prosigo mi discurrir y me detengo ante “la familia de Carlos IV”, gran formato, lleno de personajes chuscos, que azoro al ver que llegan los japos junto a otros, creo que coreanos.
Presencian esa monarquía de tan mal aspecto, hasta el punto de que Goya pareció hacer una caricatura de nuestros borbones, al modo de una chirigota......Carlos IV se parece al de ahora, la Reina Maria Luisa es una “jamona” y  el adolescente, Fernando VII es feo, luego seria el rey felón.
 Mas  jóvenes, Carlos el de las guerras carlistas, Francisco de Paula, conspirador y sodomita y el resto de los parientes tal para cual.........vaya imagen de España para estos orientales venidos de tan lejos.
Al rato todos contemplan a las majas, la desnuda y la vestida, el guía no para de hablar y seguro que cuenta una historia de intrigas y líos de cama inconfesables.
Me consuelo ante la Duquesa de Chinchón, o con Bayeu con casaca gris del tono de la peluca, el mejor el de  D.Gaspar Melchor de Jovellanos, los japos pensaran que también había gente normal en la España del XVIII.
Tranquilizado con este ultimo pensamiento, me encamino hacia la puerta de Goya donde un grupo de funcionarios de la casa habla sobre los recortes, indiferentes ante los turistas que empujan el torno para salir a la todavía violenta luz del mediodía en el Paseo del Prado, mientas bajo la escalera D.Francisco me mira con su rostro malhumorado de bronce, o quizá mira el atardecer allá lejos, hacia Atocha.

septiembre 12, 2012

Playa de Bolonia.


La ensenada de "Baelo Claudia" permanece igual que hace miles de años, flanqueada por dos sierras y su blanquísima playa interminable que se convierte en duna hacia poniente, el mar limpio y antiguo, la vegetación rala que crece en la arena frente a las olas, mas lejos los pinos verdes y redondos.
Parece que fue centro de pesquería cuando los romanos, todavía hay restos reconstruidos de templos, casas e incluso un teatro.

En su estado original, subsiste un extraña construcción con pozos en la roca donde hacían sus salazones y esa cosa que llamaban “garum” anticipo del atún en aceite de nuestras latas modernas que se anuncian en la tele.
Es fácil imaginar la escena de las naos fondeadas junto a la duna, donde el mar no bate, cargando el mejunje en ánforas y toneles camino de cualquier puerto del imperio.
Ahora en septiembre, quedan bastantes bañistas, aunque en la inmensidad de la linea de costa se desvanecen no alterando demasiado el ambiente.
Algunos cargados de bolsas de comida, sombrillas, sillas y demás impedimenta, forman campamentos de regular tamaño.
Otros mas esenciales solo con toalla, muchos con perros, haciendo desprecio de la ley que lo prohibe, demasiadas leyes pensarán los infractores.
Pocos niños, propio de nuestra pirámide de población, todos con “manguitos” y solitarios, hijos únicos probablemente, ignoro si hay una ley autonómica sobre el uso obligatorio de manguitos.
Algunos europeos, mayores, creo que alemanes por lo serios y silenciosos, por ultimo, vacas retintas que pasean indiferentes entre la fauna veraniega que pronto desaparecerá con los primeros frescores de octubre.
Un museo feo y fuera de escala altera el paisaje, creo que fue en la primera modernización de Andalucía cuando algún consejero lo encargó, seguro que a un pariente, con titulo pero sin sensibilidad.
El resto un amago de pueblo, algunos chiringuitos con cubierta de brezo, se integran en lo alto de un escalón que forma la arena al convertirse en tierra firme.
En los chiringuitos se come regular y suena música de Bob Marley, el volumen alto y....... entre canción y canción se escuchan las olas y el viento, brisa suave en este día.
Es un paraje singular y delicado que se estropea con el personal, habrá que volver ya entrado el otoño para imaginar de nuevo las trirremes de vela latina y los ciudadanos con túnicas blanquísimas, la almadraba siempre llena de peces y las mismas sierras guardando la misma ensenada.

agosto 12, 2012

Los niños ya no cantan.

Recordando la obra de Jesús Guridi “ASI CANTAN LOS NIÑOS”, caigo en la cuenta de que los niños ya no cantan, al menos por estos pagos.
Eran canciones que acompañaban a los juegos, de forma rítmica al saltar a la comba o en aquel otro sobre un dibujo de tiza en el suelo, también con las tabas o las canicas.
Niños de pantalón corto y niñas con coletas cuyas vidas eran simples y sin juguetes, solo la tradición de sus mayores.

Al corro de la pata
comeremos ensalada
como comen los señores 
naranjitas y limones.

Canciones para cantar entrelazados entre risas.

A tapar la calle
que no pase nadie
que pase mi abuelo
comiendo buñuelos

La broma ingenua camino del caserío de Lasao, cruzando la ría en la chalana.

Al pasar la barca
me dijo el barquero
las niñas bonitas
no pagan dinero.

Desafiantes niños ante las nubes negras de la tormenta......

Que llueva que llueva
la Virgen de la Cueva
los pajarillos cantan
las nubes se levantan.....que si, que no.....

Tantas canciones ya olvidadas y desconocidas, que ya nadie repite en las calles de generación en generación, con su tonillo simple en las voces alegres de la chiquillería, ahora en un mundo bronco y conflictivo.

Soy el farolero 
de la Puerta del Sol
cojo mi escalera
y enciendo el farol.

Las mas nostálgicas sobre los sucesos y las batallas pasadas.

En la Calle del Turco
Le mataron a Prim
Sentadito en su coche......

Mambrú se fue a la guerra
mire usted, mire usted, que pena
Mambrú se fue a la guerra
no se cuando vendrá

Los infantes de ahora, casi todos hijos únicos, permanecen silenciosos ante sus pantallitas con los juegos electrónicos de apretar botones, olvidadas ya para siempre las letras y música de tantas canciones que acompañaron mi niñez, la de mis padres y la de mis abuelos y bisabuelos, mientras jugaban por las calles de España.

julio 29, 2012

Mediterraneo incierto.


Este verano viene resultando algo nostálgico,  es solo un paréntesis entre las malas noticias de la primavera y las que serán peores del otoño.
Hay ya demasiados seres por aquí de mal humor, otros francamente exasperados y algunos millones ya, sin esperanza, abúlicos y mirando las nubes, al maná de los cielos que tampoco cae desde los hebreos.
Mientras, al igual que el año pasado la sombra de Cain deambula por el Mediterráneo, esta vez en Siria.
Hace no mucho planeaba yo con unos amigos la suerte de viajar allá por unos días, ver Palmira y esos templos clásicos semiderruidos, con sus ordenes corintios o jónicos de piedras doradas sobre el azul del entonces “mare nostrum” del Imperio.
Siria es junto a Líbano y Palestina el origen de nuestra cultura, ademas de nuestras creencias, así lo siento yo, la gente es como la de por aquí, su mirada su sonrisa y su complexión, sangres mezcladas en un ir y venir en los barcos de velas blancas. 
Cambiando cosas e ideas, bebiendo el mismo vino y cocinando con el mismo aceite, iguales filósofos y matemáticos, cuando todos hablaban latín ademas de su lengua madre, por los puertos amables y abrigados.
En Al-Andalus los llamaban los “siriacos” cuando el califato de Cordoba, ahora son los sirios y se matan de forma inmisericorde desde hace meses.
Nombres bíblicos como Alepo o Damasco por donde cayera San Pablo del caballo, son ahora titulares de prensa junto al numero de seres que pasan a mejor vida, entre ellos niños y mujeres que las guerras civiles son de mucha saña.
Son ya miles de años en los que en riguroso turno, nos matamos entorno a este charco azul y salado, las cruzadas, los piratas, Aníbal y Escipión, los turcos, Napoleon y luego Rommel, que también a los alemanes les gusta mas la guerra al sol................. Como cantaba Serrat, “de Algeciras a Estambul el llanto eterno y amargo”.
Parece que no hay remedio y la “ruleta de la parca” seguirá dando sus vueltas mientras la bolita se para, antes en Libia o en Egipto, ahora en Siria, mañana en otro de estos pueblos antiguos que todavía no aprendieron a vivir en paz, junto este paraíso de luz de sabores cálidos y olor de azahar.

julio 20, 2012

Peluquería de caballeros.


Así se titulaban, cuando en mi tierna infancia las visitaba de la mano de mi madre, cada tres meses para el trasquilado de rigor.
Nunca supe el significado de las rayas rojas azules y blancas de las jambas, pero junto a las farmacias con su cruz roja, las hacían inconfundibles.
Durante la faena, el flequillo era objeto de especial atención, largo y recto sobe los ojos, a modo de boina calada, según los gustos de la época, que nadie nos preguntaba a nosotros, simples pacientes de la operación.
Eran pequeños negocios con algunos sillones como de dentista con brazos de porcelana sobre un gran pie giratorio, también blanco y espejos grandes, sobre las mesas corridas, toda la parafernalia de útiles propios del oficio, brochas, palanganillas, peines y tijeras, maquinillas y navajas.
Los peluqueros de bata corta y blanca, te encaramaban a la silla a la que habían añadido una banquetilla para que el niño quedara a la altura correcta para el corte.
El ruido metálico de las tijeras entre tajo y tajo, con esa suerte de tijeretazos al vacío.....jin jin jin.... mientras los pelos caen por el cuello hasta la espalda produciendo picor, a pesar del mandilón inmaculado hasta las rodillas.
Al lo ultimo la maquinilla de acero helado para la nuca, mas tarde la navaja con su filo que afeita las patillas a modo de estocada final.
En algunas ocasiones el peinado de raya, con aquel fijador universal con aspecto de mucosidad verdosa que dejaba el cabello como un moderno casco de motorista, tal era su dureza. 
Recuerdo las preguntas de siempre, “chaval de mayor que vas a ser, futbolista o torero”, con la misma contestación  pretenciosa......."arquitecto", con gran disgusto del peluquero que debía considerarlo una desviación nefanda, a modo de perversión infantil.
Eso era todo, en el gremio del cuidado y corte del cabello, continuación de las legendarias barberías mas primitivas, donde también se sacaban muelas y se arreglaban granos, ademas de las temerosas sangrías.
Con los años proliferaron de forma acelerada, muchas de ellas para señora, con aquellos secadores ahuevados, las de hombre con extrañas lociones y tintes para canosos y crecepelos para calvos.
Debió ser por los ochenta, con la la modernidad, las que se denominaban “peluquería unisex” a las que asistían los ciudadanos y ciudadanas, como ahora se dice.
Era desagradable la mezcla y alguna vez mientras caían las guedejas, se miraba de reojo como hacían la cera a una prójima, o como cardaban a otra, por lo que decidí no pisarlas mas.
Con los años ya no preguntaban por el futuro oficio, lo hacían sobre, desea lavar? o también, algún color nuevo o unos reflejos? a lo que la contestación era seca y rápida, córtelo normal y corto, en un deseo de no volver en meses a tan desagradable trance.
Ya desaparecieron todos los establecimientos tradicionales, la mayoría de los del oficio son hoy en día “feminoides” y creen que su labor es de gran trascendencia para el bienestar social.
Viendo ahora los cortes de pelo de algunos futbolistas y macarras en general, comprendo el tiempo y dedicación que requiere el peinado, aparte de los variados tratamientos y pinturillas con que se decora la testa la gente joven.
La opción es no visitar nunca jamas tan mistificados locales, de donde parece difícil salir con apariencia de hombre normal, convirtiéndose uno en “autopeluquero”, que a todo se enseña el hombre con el tiempo y la practica.    

julio 13, 2012

El museo en la Academia.


El pórtico dórico de la entrada, muerde un poco la acera de la calle, para disgusto de los arquitectos municipales que no conciben la variedad un poco anárquica de la creación en el arte.
Es el mismo pórtico que vio a diario, durante años, entrar a Don Francisco de Goya, vinculado a la Academia y gran protagonista de la colección permanente.
Dos grandes óleos uno, el primer retrato velazqueño de Fernando VII con su cara de rey felón y enemigo de la libertad, peor aun si cabe el segundo, de Manuel Godoy, mocetón vulgar que enamoró a Maria Luisa de Parma, hombre sin espiritualidad, hecho genético que se perpetua en los Borbones y su selección de cónyuges.
El Principe de la Paz posa recostado en uniforme militar y con su rostro de turronero embrutecido, que cautivó a la Reina para desgracia de la Nación.
En una sala contigua varios retratos de allegados y amigos de su vida en Madrid, Fernandez de Moratin, Munarriz y el mas admirable del arquitecto Villanueva, todos con mirada inteligente, incluido uno de sus autorretratos de 1.815 tras la guerra de la independencia.
Al pie de todos ellos el nombre de los donantes, hijos o viudas de los retratados........admirable la generosidad de estos legados, propia de cuando el arte no era comercio sino sentimiento y memoria.
Pequeños óleos de temas inquisitoriales o de penitentes y uno de un manicomio, muy siniestro con los locos semidesnudos. Por ultimo, como no, algunos aguafuertes de suertes taurinas.
El resto de la colección es meritoria con cuatro grandes lienzos de monjes de Zurbarán y muchos otros de segundos espadas, la mayoría de tema religioso. 
Las salas están frías y solitarias, se escuchan los pasos y el silencio de las pausas ante cada obra, las celadoras, son ya mayores, alguna lee un libro, se las ve abatidas, posiblemente por conocer que no tendrán paga de Navidad.
Al acabar la visita, está la escalinata peldañeada de granito con una sobria balaustrada de hierro y un majestuoso trazado, que conducen a la luz cegadora de la Calle de Alcalá, en un mediodía de julio.
A la salida no hay tienda de postales ni recuerdos......, lo que se agradece. 
Una funcionaria le dice a otra "estamos perdiendo los privilegios" lenguaje impropio pienso, quizá debió decir “derechos”, que en este torbellino se perderán con otras muchas cosas.
Fuera en la calle el calor inclemente produce desagrado, la acera de la sombra esta algo frecuentada, la otra desierta, se encamina a la Puerta del Sol, escenario ayer de la bronca con los mineros y el lumpen que se adhiere a cualquier protesta.

Es de suponer de vivir ahora Don Francisco, que se hubiera exilado a Burdeos decepcionado por tanto dislate en las Españas, tras haber realizado otra serie de pinturas negras acerca de la miseria que nos invade o sobre la deuda, monstruo mitológico que nos devora.
Quedarían aquí colgados sus retratos de los reyes y su familia, con uno de Urdangarín lanzando un pelotazo en una acrobacia inverosímil de las que se estilan en balonmano, que Iñaqui no cautivó a la Infanta por ser guardia de corps, incluso en esto decaímos.


julio 06, 2012

Los moros.

Pasan por aquí ahora millones, se volverán a final de agosto a sus quehaceres en Francia o en Bélgica u Holanda.
Es un fenómeno ya antiguo, que yo los veía pasar por Irún hace casi cuarenta años, todo ello consecuencia supongo de la descolonización de Argelia y Marruecos, cuando muchos de ellos se nacionalizaron Franceses.
Van a sus tierras ancestrales del Magreb donde, no hay libertad, poquísima igualdad y algo de fraternidad. 
Que dirían Danton o Robespierre de estos nuevos galos magrebies, bueno como Sarkozy, que estamos todos muy revueltos en Europa parece.
Los adultos todavía visten a la manera tradicional, con babuchas y mantos, ellas tapadas las cabezas con pañuelo, traje bolsa, sin que se pueda adivinar la morfología como manda Mahoma, los jóvenes ya crecidos en Europa, con ropa deportiva de marca y algunos con camisetas de futbolista, que en eso se parecen a los cristianos.

Durante años he coincidido con ellos por las carreteras, hacia el sur y de vuelta al norte, tarde ya oscurecido, aunque ellos tienen por costumbre detenerse a dormir en el suelo a media noche, para continuar antes del amanecer.
Luces amarillas y trayectorias erráticas por los caminos de España, donde sus antepasados cultivaron la tierra y construyeron mezquitas, para acabar siendo expulsados a su lugar de origen después de siglos de peleas.
Llevan en sus genes de nómadas el discurrir sin cansancio durante horas interminables, algunos serán nietos de los caravaneros que iban a "Timbuktu" con sus camellos, casi a igual velocidad que ahora en sus furgonetas.
He oído, que llevan todo lo que tienen por temor a ser robados durante sus vacaciones en el norte de África, me llaman la atención los grandes paquetes en el techo, que hacen peligrar la estabilidad de los vehículos.
Me produce perplejidad la gran cantidad de bicicletas y triciclos que transportan, pienso si para venderlas en su tierra o también como regalos para los parientes que quedaron atrás.
El caso es que las arenas del Sahara deben estar llenas de bicicletas, tras tantos años de importación.
Hubo un tiempo en que debido a problemas en los ferrys, se acumulaban por aquí en las carreteras, al saturarse de coches  Algeciras, atascándose las carreteras, con broncas entre ellos y los cristianos que volvían de la playa, aunque nunca se llego a las manos afortunadamente.
A la vuelta desembarcan tarde y tras unos kilómetros paran en las gasolineras a cenar y las llenan de basura, que en esto el musulmán no es muy mirado.
Supongo que muchos de ellos camuflan su paquetillo de hachís para venderlo en la “Avenue Foch” que allí se paga caro y redondean el presupuesto anual con ello.
Es un invasión periódica al modo de la de "Tariq", pero sin atabores ni alfanges, invasión de furgonetas escacharradas que trasvasan culturas y formas de vida, lentamente, convirtiendo el Magreb en algo parecido a Europa, espero que no ocurra lo contrario.

julio 05, 2012

La calor.



A veces en los pueblos le dicen “La Calor” aunque en castellano correcto debe ser el calor.
Sucede todos los meses de julio, cuando ya la mies esta recogida y el campo va camino de agostarse, la primavera quedo atrás y todos los seres crían sus retoños bajo los rayos del sol beneficioso.
Me gusta mucho un aria de “Porgy and Bess” en que una negrita con un bebe en brazos canta Summertime, viene a decir que la vida es fácil, olvidados ya los rigores del invierno.
Es verdad que estamos en la plenitud de la naturaleza, las hojas nuevas y verdes, las cosechas prometedoras y los millones de seres recién nacidos que perpetúan el milagro de la vida.
Todo esto esta bien, aunque la calor repentinamente irrumpe de forma desmedida y todo se paraliza.
Nos acercamos a los cuarenta grados y el cuerpo se transforma, quizá por la dilatación, todo se vuelve calmo y no hay movimiento, salvo el que provoca la brisa ardiente al despabilar suavemente  los arboles.
Los pájaros ya afanaron al alba y se ocultan entre las ramas, los hombres de igual forma buscan la sombra y la inactividad de la siesta.
A las cinco de la tarde, hora taurina, nada se mueve, que las corridas son ahora a las siete por esas estupideces de los gobiernos que trastocan incluso la cosmología.
Me gusta el silencio solo interrumpido por las chicharras e imagino el resplandor dorado ahí fuera, mientras la casa permanece fresca y en penumbra en esta arquitectura mediterránea, lejos de esas absurdas cristaleras como de Finlandia.
Serán solo unos días, que ya agosto viene preñado del otoño y la canícula es ya mas liviana, junto con su luz mas fría de final de verano.
Así que es tiempo en que el paro crónico de la población nacional, se disimula un poco escaqueado en este bochorno que invita a la inactividad en el sopor de este nuevo estío.

junio 20, 2012

Añoranza de "las angulas".


Las recordé por esas arbitrariedades que comete el cerebro, órgano sin control y de gran misterio, que nos sorprende con ocurrencias y memorias inesperadas.
Recordé la cazuelita de barro vidriada, con su aceitillo en el fondo, sus ajos dorados, la roja guindilla y los gusanillos de lomo gris lubricados, con sus ojitos negros que ya no miran nada.
Venían tapadas de la cocina para no enfriarse y al descubrirlas todavía bullían, en su breve rehogar, que no era sino un amen lo que necesitaban estar al fuego.

El tenedor de palo era parte del ritual, con los años vino envuelto en un plástico odioso que demoraba el acto de engullir el primer bocado, anuncio quizá del ocaso e industrialización de tan mágico manjar.
Como tantas cosas simples y delicadas desapareció de nuestras vidas sepultado por la masificación y la vorágine.
Se encontraban en las tasquillas y caseríos, no lejos de las rías en las que se pescaban, a la noche con luz y reteles, en los meses con erre.
Las angulas eran asequibles incluso para estudiantes, aunque no para diario claro, pero siempre en temporada caían algunas cazuelas.
Con la congelación empezó la cuesta abajo del plato y la subida del precio, podías comerlas en mayo o junio, pero ya no fue lo mismo.
No comprendo las causas de su desaparición, las rías se contaminaron y se dijo que venían de Marruecos, se hicieron populares con lo que creo que se las comieron todas, las de todos los ríos.
Escucho en Navidad los precios prohibidos y medito sobre mi juventud, que yo no sabia se paso en el paraíso de la sencillez.
Ahora todo ocurre en China, se habla de los chinos que si tal y que si cual, quizá son los que se comen las angulas en estos tiempos, como son tantos no nos llegan aquí, solo esa cosa fabricada a la que llaman gulas, pero no es lo mismo.
No existe la memoria de los sabores, puedo recordar un concierto de piano de Mozart casi de la primera nota a la ultima pero hay!!! no recuerdo como sabían las angulas a la bilbaína.