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octubre 31, 2016

Mi madre.

Ya idos todos los socios de las factorías, hemos estado preparando las embarcaciones para su viaje sin retorno, a la vecina Tiro.
Esta casa, en la que he crecido, quedará vacía de mercancías y de gentes, después de siglos de actividad, me conmueve el pensarlo.
Yo he guardado mi secreto, el revelado por la criada, incluso al patrón, que me mira receloso intuyendo que algo conozco, que el no sabe.
Ayudo en todo lo que me ordenan, aunque estoy como ido, sin saber que va a ser de mi vida, sigo resuelto a dejar de navegar, ya sea desde Tiro o desde Cartago, la muerte del viejo ha sido un portón que ha cerrado mi vida anterior de marino y aprendiz de piloto.
La anciana criada me susurra que vaya al caer el sol, de nuevo, bajo la proa de nuestra nave, se aleja con su paso lento, encorvada.
Miro su esbelto casco de tablas curvadas, nunca mas navegaré en ella, no mas noches en la popa acurrucado entre una vela, no mas mirar el mar desde su borda, acaricio su larga quilla de ciprés que me ha acompañado durante años, sumergida, silenciosa.
La criada llega y habla atropelladamente, suelta un torrente de palabras que ha estado contenido tanto tiempo, por orden del viejo, de mi padre desde hace unos días.
La conocí bien en el tiempo que estuvo entre nosotros, era esbelta y de pelo negro, como sus grandes ojos, no muy alta pero si muy proporcionada, de manos y pies pequeños.
Cuando la trajeron, después del largo viaje y el cautiverio, venia muy desmejorada y con las ropas raídas, el pelo sucio y revuelto.
Antes de entrar al servicio como doncella del amo, yo misma la alimente y le hice ver que debía aceptar su destino, que ahora era el de servir a su señor.
En pocos meses yo misma me sorprendí de ver surgir una diosa sonriente y seductora, que se esmeraba en los afeites y en las túnicas que vestía, insinuando sus formas y enseñando partes, que a mi me escandalizaban.
El viejo estaba ya subyugado, aunque llevaba años sin tener hembra, se resistía, pero cayó en sus redes la primera noche en que tras la comida ella comenzó a bailar.
Parece que allá en esa parte de Iberia, a la que dicen Turdetania, las mozas aprenden a bailar antes que a andar.
Tu madre se movía  como la mies bajo el viento, mientras sus brazos y sus manos se arremolinaban como las espirales del humo de la hoguera.

Su boca mientras enseñaba sus dientes tan iguales, recordaba la fiereza del pueblo de donde venia, que parece que las gentes de aquellas tierras son orgullosas y no aceptan que ninguno las subyugue.
Así que tu madre, esclavizo al viejo.
Cuando supo que estaba concebida, no volvió a yacer con el amo, aunque el insistía, se retiró a su habitación y pasaba allí los días cantando y acordándose de su tribu, cantaba en su idioma que ninguno entendíamos, con melodías preciosas nunca aquí escuchadas.
Ya no era una sirvienta, que se hacia atender por los de la casa, era la señora de la casa.
Tenia sangre de reina, como lo demostraba el torque de oro puro que llevaba en su cuello cuando la apresaron, en aquel lugar de que ella tanto hablaba, el lugar mas bello de la tierra, junto al gran río cerca de las columnas de Melkart.
Pareciera que era nacida en el paraíso terrenal de que hablan los hebreos, según relataba del sol tibio y luminoso, de los frutos de variadas clases, de las cosechas de trigo y cebada, de los animales de caza y de las aves que pueblan aquellos cielos.
Hablaba de los bosques de unos arboles longevos, de una corteza rugosa con la que abrigan sus casas, de sus arroyos limpios y sus montañas solemnes y altivas.
Todo esto relata la anciana y despacio, desliza una bolsa en mis manos.
Esto hijo, es lo que tu padre te tenia reservado hace años, las joyas de tu madre, las que trajo de cautiva y otras muchas que el le ofreció para obtener su placer, que así obtienen los viejos las caricias de la carne prieta.
Añadió además en esto, parte de su ganancia, que el amo era solo una cuenta del rosario que se cuentea desde Cartago y su riqueza, no era muy grande.
Cuida este tesoro y navega donde tu familia del final del mar, ella me lo susurró como un deseo antes de expirar, odiaba esta tierra de semitas serviles y crueles.
Quiero decirte algo para que tu corazón no quede lleno de rencor, tu madre, a pesar de los treinta años en que el viejo la aventajaba y de sentirse secuestrada, con el tiempo, creo que le quiso, tal era su corazón alegre y generoso, flexible y comprensivo.
No debí decir querer, quizá fue solo ternura, tal vez solo compasión ante un viejo egoísta y solo pendiente de la ganancia.
Ahora el amo esta sepultado en la tierra que ignoró, bajo las estrellas a las que nunca miraba, su ganancia esta en tus manos y la mitad de tu sangre, te grita que dejes esta costa y busques a tu tribu donde el sol se oculta, pero nunca olvides a los que aquí quedamos, en esta tierra cruel y sufrida.
Te he observado desde antes de tus primeros pasos, mas tarde cuando volvías en los otoños moreno y lleno de salitre, cada vez mas hombre, cada vez mas hermoso, que la leche que amamantaste te dio esa gallardía y esa mirada altiva que por aquí no se conoce.
Hijo mío, comprendo tu confusión por tantas nuevas, ahora sabes quien eres y cuales son tus ancestros, intuyo que el saber sobre tu madre te ha roto el alma, que me han dicho las chicas que lloras desconsolado a la noche.

Todos tenemos un pasado doloroso, te podría relatar el mío, pero la vida es dulce y llena de sorpresas, huye de esta costa y haz que nos sintamos, los que te hemos querido, orgullosos y contentos de ver al polluelo que por esta playa aleteaba, volar majestuoso por sobre todas las costas y las islas de nuestro mar, este mar azul de tus dos sangres, la de los cananeos y la de los íberos, unos al levante y otros a poniente, junto a las dos columnas blancas que tu conoces, donde el mundo se acaba y solo hay tempestades e ingratitud.

octubre 09, 2016

Los ministros.

La memoria se desvanece al tratar de recordar el primer gobierno de la infancia, ademas a los niños no les llama la atención el gobierno, son solo unos señores muy serios y muy mayores, mas serios que los profesores del colegio.
Además el gobierno era casi eterno, que para la mente infantil el tiempo es lento.
A Franco le duraban mucho los gobiernos y ademas los elegía el, que era el que mas mandaba y ademas mandaba siempre.

Había pocos ministros, siete u ocho y tres eran militares, del aire del ejercito y de marina, así que con otros cuatro o cinco se apañaba el asunto.
Creo recordar que en la adolescencia alguno metió la pata o la mano y lo cesaron, por algo que se llamaba MATESA o algo parecido, total que pusieron otro y no paso nada, nunca pasaba nada.
El padre de un pariente cercano, fue ministro de agricultura, que ahora le llamarían de agricultura pesca y alimentación, que todo lo embrollan y venga de cambiar las letras en la fachada del ministerio.
El padre de mi pariente cercano, era ingeniero agrónomo, de manera que sabia del campo, que casualidad, que veo yo que ahora hacen ministro a cualquier mindungui sin oficio ni beneficio.
No había recuerdo, ministerio de sanidad, que ahora es gigantesco y gasta mucho en pastillas y operaciones, quizá no se enfermaba tanto o simplemente no tenían curación los enfermos, ni que decir que eso del cambio de sexo no se le ocurría a nadie.
Existían antes ministerios que siguen iguales, como el de exteriores, educación o trabajo, luego en estos tiempos han hecho ministerios raros, uno se llamaba de igualdad, la ministra del ramo también tenia un nombre raro, Bibiana Aido.
Con los años, no se la razón, hubo muchos ministros, hasta veinte o mas, muchos eran mujeres y otros, hombres, así que las llamaban ministras.
Había incluso uno que era el ministro portavoz, es decir no era ministro de nada pero hablaba, me pareció una frivolidad.
Ha habido de todo, desde una que regalaba zapatillas para ir a buscar piso, otro de trabajo al que no le preocupaba llegar a cuatro millones de parados, este se llamaba Valeriano y mereció uno de mis escritos.
Se yo por la historia, que ha habido tiempos en que los ministros no duraban ni una semana, que en un año había hasta cuatro o seis cambios de ministerios y de presidente, esto acabo en una guerra civil y fue un desastre, claro que durante la guerra nadie se preocupaba de los ministros, total para que.
Los ministros cuando cesan parecen menos, ademas les quitan la cartera esa grande de cuero y se ven muy menguados.
Un día vi yo por la calle a Cristina Alberdi en un domingo desabrido y ventoso, supuse por el sitio que iba al Parque del Retiro y parecía una viejuca, encorvada, hacia mucho frío, no parecía ya una ministra.
Otro día casi atropello a Serrano Suñer, el semáforo estaba verde para mi que iba rápido en la moto, casi me lo llevo por delante, era ya muy anciano y hubiera sido traumático para los dos.
Era en su tiempo un ministro muy elegante y mandaba mucho, cuando yo lo vi a la luz del faro en Don Ramón de la Cruz, era un ser decrépito y desvalido.
Ahora hablan de las puertas giratorias, que viene a ser que los ministros consiguen al salir un buen trabajo, aunque yo pienso que no se van a colocar de celadores en un museo, que un ministro es mucho ministro, así que es normal que los contraten en un buen sitio, Leire Pajín nos dejo a todos sin el fumeque y se colocó en Nueva York, que eso si que es un buen giro.
El caso es que ahora llevamos casi un año sin gobierno, hecho novedoso en mi vida y la de muchos españoles, hay claro, ministros en funciones, que no quiere decir que estén todo el rato en el teatro, pero no creo yo que sea lo mismo, suena mal eso de ministro en funciones.

No se como será el futuro, quizá la anarquía, donde no habrá ministros, o puede que con las autonomías y el crecimiento de la administración, habrá cientos de ministros, miles de ministros incluso, pero ya no será como antes. Muchos tendrán vecinos ministros y no se le dará importancia, tengo un novio ministro, mi peluquero va a ser ministro, he quedado con un ministro en un bar....será muy vulgar, yo mientras recordaré a aquellos ministros tan serios que mandaban tanto, eso si que eran ministros.