febrero 20, 2017

Lincoln Capri del 54.

No quisiera yo generalizar sobre si todo lo pasado fue mejor, los ordenadores de ahora son fantásticos, que decir de los teléfonos, las televisiones, los aviones, Especialmente impresionante es ese Boeing Dreamlinner, construido a base de fibra de carbono, con turbinas de álabes de titanio, hay tantas cosas increíbles nuevas, pero los coches......los coches de ahora son una basura, todos parecidos y sin personalidad.
Lo pensaba recordando un Lincoln Capri del 54 que tenia el padre de unos amigos, era lo nunca visto.

En aquella época era muy caro importar un coche, se pagaba hasta cuatro veces su valor en aranceles, así que había que comprar un Seat o un Simca o un sucedáneo de aquellos que se fabricaban aquí, es como lo que quiere hacer Trump ahora más o menos, en America.
El caso es que algunas familias con fortuna o enchufe para la licencia de importación, tenían un Mercedes o un Jaguar, algo así un poco más exótico.
Solo una minoría compraba un coche americano, eso era algo descomunal, eran grandes y de colores pasteles, a veces de hasta dos colores, con las ruedas blancas en el canto y lo mejor, las ventanillas eléctricas!!!!.
Les llamaban "haygas" por la envidia que come pero no engorda, se supone que los paletos adinerados iban a la tienda y decían, quiero el coche más caro que”hayga”....
El padre de mis amigos era hombre de mundo y viajado, entendía de motores y suspensiones, así que se compró aquella joya de la que disfrutó muchos años, que yo lo vi.
Ya pasado el tiempo, se lo dejaba a sus hijos que di yo unas pocas de vueltas en el Lincoln, aunque nunca lo conduje, tampoco viaje en el.
Era negro, brillante y descapotable, los asientos corridos como grandes sofás, de cuero rojo, así que íbamos tres o cuatro delante.
Dos grandes puertas que permitían entrar sin doblarse y una radio Motorola que sonaba como la Filarmónica de Berlín.
Los botones para las ventanillas eran plateados y frente al gran volante de color marfil, había un hermoso cuentakilómetros apaisado con los números blancos de las millas a las que aquello, volaba.
Los parachoques eran lo mejor, cromados y con grandes pinchos que pareciera un carro de combate de los egipcios, se llamaban defensas y vaya que si lo eran.
Un día chocamos en los bulevares con un taxi y le hizo dos agujeros limpios en la chapa, el Lincoln ni un rayajo, el taxista recuerdo, murmuraba "que buenas defensas", mientras tomaba los datos del seguro.
Aquellos coches americanos tenían motores de ocho y hasta doce cilindros, con hasta siete litros de cilindrada, así que ni hacían ruido al andar que iban a muy pocas revoluciones.
Gasolina, a chorros gastaba, pero daba igual que era muy barata, antes de que el Estado nos expoliara también por este concepto.
Yo veo que ahora todos los coches son iguales, ya no se gira la cabeza para ver pasar uno de aquellos haygas, silencioso, como un navío en la carretera.
Además menos en Alemania, ya correr es un delito, así que todos vamos como en rebaño, a un poquito menos de lo prohibido, en cochecillos vulgares y eficientes, a la moda de lo japonés o peor de lo coreano.
No sé para qué alguien compra ahora un bólido caro y feo, para ir a  esos estúpidos 120km/h, con esa amenaza estatal de cárcel y pagando tanto IVA y tantas multas.

Ya no hay haygas, tampoco paletos que se refinaron mucho o....eso creen ellos, el caso es que como aquel Lincoln Capri del 54 ya no se ve nada, ni parecido, lastima de coches que mas parecen latas de conserva.

febrero 16, 2017

Los vientos.

Viento hay en todas partes, aunque en unas más que en otras.

Aquí en este rincón hay mucho, y fuerte a veces, aunque también hay días calmados y de luz dorada, en que pareciera que fuera esto el paraíso terrenal.
En cada parte del mundo le ponen nombres a los vientos, nombres a veces poéticos como Céfiro, viento suave del oeste en la Grecia mitológica y padre según ellos de todos los vientos del mundo.
Nombres que suenan vulgares como el “Karajol”, que así le llaman en Bulgaria a uno que viene del oeste y les trae lluvias.
Aquí los dos  vientos dominantes son el Levante y el poniente, nombres de no mucha inspiración, uno que sopla desde el este y otro del oeste, del mar y de la tierra.
El Levante de aquí es viento molesto y muy húmedo, sopla desde las costas de Libia y trae la sal y el marismo del mar de Alborán.
Es fenómeno este que dura cuatro o cinco días, a veces más, encrespa el mar con unas olas feas y violentas y hace que se cierre el puerto de los barcos que cruzan el estrecho.
Aunque esté despejado, el aire húmedo condensa al llegar a tierra y se transforma en unas nubes feas, sin contorno y muy grises que desembocan en días desapacibles, en los que es mejor no poner el pie en la calle.
El rugido de las olas se escucha a kilómetros de distancia, e incluso a la noche aunque se atempera, sacude las ramas de los alcornoques con un efecto de película de miedo.
El poniente por el contrario, al venir de tierra, es viento reseco que llega del oeste, es más llevadero y no traspasa los huesos de quién los sufre.
Puede ser más violento que el del este, con ráfagas de las que tumban muros y hacen caer cornisas, que decir de los alcornoques que si el suelo está blando de lluvia, los arranca y los tumba para siempre.
El poniente también dura unos días, aunque pronto se suaviza y deriva a solo una brisa agradable.
Con este viento de poniente el cielo se pone de un azul intenso, si hay nubes, son blancas y redondeadas, como se supone que deben ser las nubes.
Las noches de poniente son calmas, que amaina mucho y las estrellas brillan por la falta e humedad en la atmósfera.
Hay aquí pocas veces viento sur, que viene de Gibraltar y suele ser suave e indeciso, que lo mismo vira al suroeste que al sureste.
Trae el ruido de los aviones que aterrizan en el pequeño aeropuerto y el olor a azufre de la refinería de CEPSA, 
Por último está el viento Norte, como el sur bastante infrecuente.
Es viento este ultimo, helado pues es el que barre a toda la Europa que tirita, aquí produce destemplanza, bien es verdad que llega al Mediterráneo muy apocado, pobres los de Siberia que parece que nace por allí.
Los vientos son seres cotidianos que condicionan nuestras vidas, como las personas, que las hay cálidas y frías, amables y odiosas, divertidas y soporíferas.
Llegan por unos días y se van no se sabe dónde, quizá a otros sitios donde les ponen otros nombres.
Los días calmos son como cuando nos viene la soledad,  sin presencia alguna, solo la naturaleza en su esplendor y las aves que vuelan sin dificultad en el aire quieto
Cuando la creación del universo no hacia viento, era todo silencio y quietud, pero Eva arrancó la manzana del árbol de la sabiduría, allá en el paraíso terrenal.
Con aquel pecado original, nos condenó el Creador a ganar el pan con el sudor de la frente, aunque hay muchos que viven de la subvención y sudan poco.
Supongo yo que en su enojo, el Creador ya marchándose del paraíso, puso el viento, para fastidiar más a la pareja de pecadores.

Desde entonces padecemos de estos días turbulentos, por el disgusto del Padre eterno, aunque no supuso que gracias a su ultima innovación, nos libraría de las medidas antipolución de la alcaidesa Carmena.

febrero 07, 2017

Intento de abordaje.

Esta tarde sonreía en silencio, recordando mi singladura con José en el estuario del Bidasoa, allá donde la lluvia del Pirineo Navarro se mezcla con el Cantábrico.
El caso es que no tuvimos nunca navío propio, por lo que aprendimos con uno de prestado, de la clase "Vaurient", casco de fibra y palo y botavara de aluminio, no gran cosa pero para nosotros mejor que el Victory del Almirante Nelson.

El navío era propiedad de Juanito, algo gordo y sin afición por la mar, su padre, catedrático de derecho civil, se lo había regalado quizá para estimular su espíritu aventurero o al menos para que bajara tripa, cosas ambas que no consiguió.
Así pues cada verano, disponíamos de aquella joya para nuestras memorables y azarosas tardes en el feroz Cantábrico.
El aprendizaje fue por pura intuición, siempre con el entrañable José que se turnaba en patronear conmigo.
Moviendo vela y foque, aprendimos a ceñir, a trasluchar, a ir de empopada e incluso el resto de la terminología de arte tan antiguo como es el de navegar con los vientos.
Diré sin arrobo, que llegamos a ser expertos e incluso hacíamos trapecio sobre la borda, aunque José era grande y su contrapeso era eficaz con el viento de través.
Recuerdo alguna tarde en que vestido con su traje de marinero de la cofradía de pescadores, pantalón y camisa azul, alpargatas negras, salíamos por la ría haciendo bordadas, botella de tinto y dos bocadillos envueltos en papel de plata.
Al pasar la barra tomamos las olas de frente y José entona con su gran voz la bella habanera de Marina.

Dichoso aquel que tiene su casa a flote
su casa a flote
y a quien el mar le mece su camarote 
Su camarote
y oliendo a brea y oliendo a brea
al arrullo del agua se balancea.

Gran voz la de José y excelente oído, no en vano se atrevía con Bob Dylan a la guitarra, el del premio Nobel.
El caso es que una bonita tarde de verano, de mar bella y sol suave de septiembre, cruzamos a aguas francesas, que tan cerca están las de Hendaya.
La bahía llena de gráciles veleros con gabachos equipados como de regata, cascos pulidos y velas de "kevlar" tersas e hinchadas, algunos gastan “spinnaker” y se deslizan veloces a todos los rumbos.
De pronto José divisa una esbelta "mademoiselle" en bikini sobre un airoso velero de los llamados "470", no duda en tratar de abordarla en un acto de piratería que yo aplaudo. La francesa, con mirada despectiva gira la caña y desaparece a gran velocidad dejándonos muy por detrás de su ola de popa, mientras exclama..... Haaa les espagnols!!!
Chasqueados, enfilamos la bocana del Bidasoa de vuelta al fondeadero, con las olas de la barra uno de los “estay” se rompe y el palo con vela y todo cae sobre mi hombro, que llevaba yo la caña del timón, en la popa.
Así ya sin bocadillos ni vino, mojados y desarbolados, como ocurriera con nuestra armada invencible, amarramos aquel esquife sin nombre, propiedad del hijo del catedrático de civil, Don Juan del Rosal.

No recuerdo más tardes en el mar, que la nave estaba ya muy maltratada y quizá acabo sus días en el fondo de la ría, José y yo no navegamos nunca más juntos, el incluso ya no navega por la mar procelosa de la vida, por eso y en su recuerdo, escribía esta noche con una sonrisa que produce la ironía de nuestra candidez y nuestra osadía, ambas nos acompañan de por vida, que nos criamos así.

diciembre 31, 2016

Matanza de los Inocentes.

Se celebra hoy el día de la “Matanza de los Santos Inocentes”, aunque últimamente se dice solo el día de los inocentes, que muchos iletrados pensarán que es la fiesta de las inocentadas, algo como la fiesta de broma, siendo que se conmemora algo atroz.
Lo que la historia dice, es que el Rey Herodes, conocedor por los profetas, de que había nacido en Belén un niño que estaba destinado a ser Rey, ordenó matar a todos los niños menores de dos años, estos fueron los inocentes que hoy recordamos.

Conservo yo un grabado que colgaba a la entrada de casa de mis abuelos, en el se ve a un bárbaro, que se prepara para descargar un tajo sobre un bebe, mientras su madre grita desconsolada.
Lo miraba yo con recelo cada vez que entraba en aquel silencioso vestíbulo con tarima de madera y paredes muy blancas, solo perturbado por el tic tac de un viejo reloj de pesas.
El resumen es que hoy 28 de diciembre, para la mayoría ya olvidada la historia, es solo un día de bromas a las que llaman inocentadas.
Está mañana temprano, mientras rumiaba un trozo de bizcocho ante un café humeante, veía las noticias y me parecían permanente broma.
Avisan las autoridades sobre la prevención ante los actos tradicionales de Navidad, de forma que en la Puerta del Sol habrá más policías que ciudadanos para recibir este nuevo año.
No sé si el reglamento del cuerpo les permite tomar las uvas, o llevar gorro de papel y matasuegras, todo es posible en esta tierra de nunca jamás.
Más llamativo es lo que se prepara entorno a la cabalgata de los Reyes Magos.
Mis recuerdos son de procesión de caballos y algún camello, con los pajes de sus Majestades y la multitud de niños nerviosos ante la noche que se avecina.
Debido a los jihadistas, escucho que van a bloquear las calles de acceso a Alcalá, no sea que algún buen devoto del Corán lance un camión contra la multitud de infieles que se va a congregar.
Los guardias van a vigilar a los conductores de las carrozas, no sea que un tunecino infiltrado masacre a los niños con la carroza del Corte Inglés, si el difunto Señor Areces levantara la cabeza.quiza sea mas grande la de Antena 3.
Los Reyes de oriente son sospechosos, que vienen de esa parte de por donde el califato y quizá vayan esposados, bajo las amplias alas del manto de armiño.
La comitiva estará flanqueada por yo no sé los miles de agentes con armas de guerra, que pienso que si hay "balacera" será lo de Herodes un pálido remedo de la que se pude montar de infantes tiroteados.
Después de tantos años de "educación para la ciudadanía"  que borró de la carta a los reyes, metralletas pistolas y granadas de mano, que los niños ya ni hacen la mili, digo yo que volverá el habito de regalos del ramo de guerra, que es lo que ven ahora los retoños incluso en la cabalgata municipal.
Para colmo de inocentadas, la alcaldesa amenaza con multas aleatorias a los asistentes, pues hay concentración de nitritos, así que apago la televisión y me deleito en el recuerdo las pacificas navidades antiguas
Todo esto reflexionaba acabado ya el café, que se me asemeja todo a una gran broma de los que nos mandan.
Por un puñado de locos, que ni deberían vivir en tierra de cristianos, estamos todos pringados con estas alarmas.
Ni en tiempos del Conde Fernán González y el moro Almanzor se vieron tales inquietudes, cuando la península estaba en su mitad habitada por los fieles del Profeta Mahoma.
Supongo que para las celebraciones del 2018 prohibirán ir a la cabalgata con niños, o se tomarán las uvas con chaleco antibalas, además ya no se llamarán navidades sino como dice la anciana "nitroalcaldesa", solsticio de invierno.

diciembre 05, 2016

Noticias sorprendentes.

Desvelado por el ruido de la lluvia inclemente, curioseo en las noticias mientras fumo un par de pitillos en cuya cajetilla roja y blanca, alguien me avisa de que mi doctor o el empleado de la farmacia me puede ayudar a dejar el tabaco.
No creo que sea el fabricante de pitillos el que pone eso, supongo que será el H de P.....que se lleva el 75% de su precio en impuestos.
Volvamos a las noticias:
En casa de mi familia solo entraba el ABC, diario monárquico, aunque yo creo que mas era por lo de las grapas, que los demás periódicos se desbarataban y no valían luego ni para envolver.
Ahora no hay que ir al quiosco e incluso a esta hora tan intempestiva, puedo leer lo que acontece al instante, a cambio de pinchar con el dedo unos diminutos carteles en los que pone "cerrar" o aún más fashion......"skip ad".
Veo que dimite Matteo Renci por un referéndum que no le ha salido bien, tampoco sé que preguntaba así que no me inquieta mucho.
La cifra de víctimas en el incendió de California va ya por 33, creo que hacían una fiesta, se les quemo la nave por algún exceso, supongo que mañana serán más los desdichados.
Por aquí el agua se ha llevado a dos inocentes, hacemos mal las cosas y cuando llueve mucho se forma la riada y todo lo que es sótano o baja se anega, que le vamos a hacer.
He visto lo de la riada en Málaga en 1.907, todavía no escarmentamos, total como ocurre cada diez o quince años.

Por fin veo algo que me sorprende:
Hans Solo ha demandado a la Princesa Leia.
Repaso la noticia con atención, la Princesa ha publicado sus memorias, en ellas relata, que el piloto del Halcón Milenario, mientras la lucha contra el Imperio, se la beneficiaba.
A mí no me importa mucho la verdad, el caso es que se cargaban a Darth Vader y a todos los muñecos esos de la coraza blanca, nunca supe si eran robots o gente, pero eran muy cabritos y había muchísimos.
Lo que más me desconcierta es que el héroe, Luke Skywalker, aparece después de tanto tiempo como corneado y no dice nada la noticia de Chewbacca, aunque caigo en la cuenta de que aquellos gemidos con los que se expresaba, eran provocados por el comportamiento libidinoso de su jefe.
Los niños y los adolescentes de entonces van a perder la poca inocencia que les queda, vaya una noticia, lo de Matteo se queda en nada.
En el ABC de las grapas, nunca leí yo asunto tan chocante, es como si el Príncipe de la Bella Durmiente saliera ahora de acosador, o Blanca nieves resultara que era corruptora de menores, bueno de enanos.
Supongo que hay muchas historias en las que creer, cuanto más antiguas mejor, que se ve que vivimos épocas de mucho desencanto al conocer la verdad, el caso es que en la peli.....no se podía sospechar este asunto, que la Princesa Leia le miraba con unos ojitos a Luke.....que papelón el pobre.
Espero que ahora me venza ya por fin el sueño, aunque algo consternando por la noticia, decido fumarme otro cigarro ya que no hay a estas horas doctor ni farmacéutico que me quite del hábito, aunque el H de P....que me cobró las tasas, no andará lejos.

Antes de publicar este post, me asesoro de la veracidad de lo expuesto y me entero, de que la Princesa y Luke eran hermanos, aunque en la primera entrega no lo sabían y se daban el pico, esto ultimo me confunde y me inclina a dejar de escribir en este instante.

noviembre 23, 2016

Primera lluvia.

La lluvia es algo infrecuente por estas tierras, que son de veranos muy largos y otoños suaves.
El agua desaparece desde principios de mayo hasta muy entrado noviembre, caso de este año de gracia de 2016.
Nunca meditamos sobre las lluvias de nuestra vida, así que me da por recordar la lluvia lejana de la infancia, en verano, en el norte, al borde de Cantábrico. 
Supongo que la lluvia restante la olvidé, junto con todos los monótonos días de la infancia constreñida, bajo le techo de casa y el del  colegio.
La lluvia en verano era de botas de agua e impermeables amarillos de hule, era de tardes de cine o de jugar con los charcos las mas de las veces, que cambiaban poco de película en aquel singular "Cine Zubeldia".
Ya de adolescente la lluvia se me aparece como melancólica y aburrida, con las gotas resbalando por los cristales de la ventana, tras los visillos de esa tela vaporosa que no he vuelto a ver nunca mas.

De adultos, con los quehaceres y las prisas, no reparamos en que llueve, solo para maldecir, aunque los agricultores si miran al cielo y hacen cábalas sobre como le vendrá al cereal o a la remolacha ola lluvia es ganancia para ellos, que sin agua no hay cosecha.
Las lluvias torrenciales son bonitas, aunque hacen estragos, que construimos las casas donde no deberíamos y claro se inundan y se llenan de barro, a veces, incluso se lleva la riada las vidas de los paisanos.
La lluvia monótona es la mas aburrida, son pocas gotas pero impiden la vida normal y la gente corretea bajo las cornisas y se moja los zapatos, a las señoras les estropea el peinado y también la ropa.
Siempre me ha gustado mojarme la cara, con un capote decente y un paraguas, la lluvia es para mi una bendición.
Pienso que lo que se moja, tiende a secarse, así que me declaro entusiasta de la lluvia, mas ahora en esta tierra amenazada de convertirse algún día en desierto, aunque no creo que eso sea verdad, es solo un sacaperras.
La realidad es que solo algún breve chaparrón desde abril, hacen de este domingo un día de vísperas de grandes lluvias, según dice el WeatherPro, que es una "app" alemana y ellos son muy serios.
Cuando niño la lluvia se barruntaba por el noroeste, por el monte del "Caserío Bustiniaga", primero un viento gordo con un olor también espeso, las primeras nubes aparecen por sobre las campas y a las pocas horas.....la lluvia.
Ahora veo las fotos del satélite con la lluvia en manchas  azules, adivino mirando la pantalla del teléfono, las dehesas de Extremadura ya empapadas, mientras las encinas gotean sobre la tierra ocre.
Las vides de La Mancha, recién cosechadas se empapan mientas las nubes recorren esa tierra plana y sin limites.
Los olivos en Andalucía, con sus hojas plateadas, se limpian del polvo del verano y las aceitunas, aprovechan para el ultimo engorde y se ponen lustrosas.
Por aquí, mas abajo de la Penibética, los bosques se alegran de la nueva y alcornoques, quejigos y acebuches, estarán en unos días mas verdes y mas esperanzados de que eso del cambio climático es solo cosa de los hombres.
Ya no tengo botas de agua ni voy al cine cuando llueve, apenas recuerdo la silueta de Bustiniaga en el oeste, sobre la playa, los impermeables amarillos de hule ya no existen.

Solo la lluvia es igual que antes, quizá las gotas de la infancia son estas mismas que ahora empiezan a humedecer de nuevo mi vida.

octubre 09, 2016

Los ministros.

La memoria se desvanece al tratar de recordar el primer gobierno de la infancia, ademas a los niños no les llama la atención el gobierno, son solo unos señores muy serios y muy mayores, mas serios que los profesores del colegio.
Además el gobierno era casi eterno, que para la mente infantil el tiempo es lento.
A Franco le duraban mucho los gobiernos y ademas los elegía el, que era el que mas mandaba y ademas mandaba siempre.

Había pocos ministros, siete u ocho y tres eran militares, del aire del ejercito y de marina, así que con otros cuatro o cinco se apañaba el asunto.
Creo recordar que en la adolescencia alguno metió la pata o la mano y lo cesaron, por algo que se llamaba MATESA o algo parecido, total que pusieron otro y no paso nada, nunca pasaba nada.
El padre de un pariente cercano, fue ministro de agricultura, que ahora le llamarían de agricultura pesca y alimentación, que todo lo embrollan y venga de cambiar las letras en la fachada del ministerio.
El padre de mi pariente cercano, era ingeniero agrónomo, de manera que sabia del campo, que casualidad, que veo yo que ahora hacen ministro a cualquier mindungui sin oficio ni beneficio.
No había recuerdo, ministerio de sanidad, que ahora es gigantesco y gasta mucho en pastillas y operaciones, quizá no se enfermaba tanto o simplemente no tenían curación los enfermos, ni que decir que eso del cambio de sexo no se le ocurría a nadie.
Existían antes ministerios que siguen iguales, como el de exteriores, educación o trabajo, luego en estos tiempos han hecho ministerios raros, uno se llamaba de igualdad, la ministra del ramo también tenia un nombre raro, Bibiana Aido.
Con los años, no se la razón, hubo muchos ministros, hasta veinte o mas, muchos eran mujeres y otros, hombres, así que las llamaban ministras.
Había incluso uno que era el ministro portavoz, es decir no era ministro de nada pero hablaba, me pareció una frivolidad.
Ha habido de todo, desde una que regalaba zapatillas para ir a buscar piso, otro de trabajo al que no le preocupaba llegar a cuatro millones de parados, este se llamaba Valeriano y mereció uno de mis escritos.
Se yo por la historia, que ha habido tiempos en que los ministros no duraban ni una semana, que en un año había hasta cuatro o seis cambios de ministerios y de presidente, esto acabo en una guerra civil y fue un desastre, claro que durante la guerra nadie se preocupaba de los ministros, total para que.
Los ministros cuando cesan parecen menos, ademas les quitan la cartera esa grande de cuero y se ven muy menguados.
Un día vi yo por la calle a Cristina Alberdi en un domingo desabrido y ventoso, supuse por el sitio que iba al Parque del Retiro y parecía una viejuca, encorvada, hacia mucho frío, no parecía ya una ministra.
Otro día casi atropello a Serrano Suñer, el semáforo estaba verde para mi que iba rápido en la moto, casi me lo llevo por delante, era ya muy anciano y hubiera sido traumático para los dos.
Era en su tiempo un ministro muy elegante y mandaba mucho, cuando yo lo vi a la luz del faro en Don Ramón de la Cruz, era un ser decrépito y desvalido.
Ahora hablan de las puertas giratorias, que viene a ser que los ministros consiguen al salir un buen trabajo, aunque yo pienso que no se van a colocar de celadores en un museo, que un ministro es mucho ministro, así que es normal que los contraten en un buen sitio, Leire Pajín nos dejo a todos sin el fumeque y se colocó en Nueva York, que eso si que es un buen giro.
El caso es que ahora llevamos casi un año sin gobierno, hecho novedoso en mi vida y la de muchos españoles, hay claro, ministros en funciones, que no quiere decir que estén todo el rato en el teatro, pero no creo yo que sea lo mismo, suena mal eso de ministro en funciones.

No se como será el futuro, quizá la anarquía, donde no habrá ministros, o puede que con las autonomías y el crecimiento de la administración, habrá cientos de ministros, miles de ministros incluso, pero ya no será como antes. Muchos tendrán vecinos ministros y no se le dará importancia, tengo un novio ministro, mi peluquero va a ser ministro, he quedado con un ministro en un bar....será muy vulgar, yo mientras recordaré a aquellos ministros tan serios que mandaban tanto, eso si que eran ministros.

septiembre 20, 2016

José, mi amigo.

Parece que mi sino es escribir del pasado, supongo que es normal siendo este ya tan dilatado y bastante fecundo, además de lleno de contrastes.
Esta tarde nublada de septiembre, me llega un mensaje escueto de mi hermano....”José esta  para no mas de una semana”,
Me ha entristecido mucho, sobre el ya lánguido atardecer de cielo plomizo.
Crecimos juntos, desde niños, en que con su hermano, íbamos a pescar al mar, que el mar era el Cantábrico, no sabíamos de otro sino por los libros del colegio.

Tenían una barca de remos con una raya azul delgada a lo largo de la borda, pescábamos chipirones con potera, aunque yo recuerdo una tarde en la que guisamos unos mejillones cogidos en las rocas, en una salsa marinera, con pan rayado para espesarla un poco.
Desde esa misma barca, cogió con el remo una medusa de esas violáceas con forma de globo, que le estalló entre las piernas, le metieron en una bañera con aguarrás entre gritos y sollozos.
José es tragón desde niño y lo recuerdo engullendo los mejillones, grandes con su concha negra que hace de cuchara.
Mi madre me dijo un día.....no me gusta que vayas con esos chicos tan mayores...el caso es que nos hicimos inseparables.
Su madre, ya de estudiantes, me reprochaba que los revolucionaba, les diría, no me gusta que andes con ese tan pequeño….las madres….
Lo recuerdo en los primeros lances con las chicas, el era alto y un poco gordo, quizá algo patoso, el caso es que no tuvo grandes éxitos en lo que yo recuerdo, que las niñas estaban mas pendientes de los fantoches y Jose era de rostro noble y conversación seria.
Aprendió a tocar la guitarra, rasgueo y esas cosas, el caso es que la primera canción de Bob Dylan la escuché en versión suya, en el mirador, tarde a la noche en aquellas escapadas inocentes, “Time are changin”. 
Fines de semana de deporte juntos y luego meriendas en California 47 de tortitas con nata, siempre glotón, a veces en su casa de la Calle Génova donde aquel ascensor decimonónico que sube solo al primero.
Su perro “el moro”, un buldog negro que babea y ladra furioso, parte ladrillos con las muelas y a mi, me atemoriza.
Ya de estudiantes, interminables amaneceres hablando de religión o de física cuántica, frente a la fuente de mahonesa y el pan para mojar, que estudiar da hambre, José siempre tan glotón.
La primera vez que escuché la palabra “antimateria” fue también de sus labios, el sabia mucha física y a mi me gustaba que yo mayormente estudiaba física estática, el hablaba de las galaxias y la materia oscura, es creo yo un poco poeta.
Memorable el día en que invitamos a Miriam a cenar en Ramonene, un caserío en el monte, con precio de estudiante, pochas angulas y postres de hojaldre, que José era glotón....al día siguiente le pregunta a la invitada que le gustó mas de la cena y ella, tan educada.....responde, “vuestra compañía”.
Ahora al recordar a Miriam pienso en lo mal que acabo, acabo muy mal, esto es como una carrera de obstáculos y vamos tropezando y levantándonos, muchos ya no lo hacen.
En aquellos años hicimos cosas prodigiosas, como ir muchas veces de madrugada a encender la fuente de las cuatro estaciones, en Recoletos, ir a romper el hielo del lago del palacio de cristal, en El Retiro, a la berbena de San Antonio antes de amanecer, tantos chocolates en San Gines….!!!
Jose hacia una cosa muy graciosa, dejaba el coche en primera al ralentí y se bajaba corriendo junto a el, gritando PEDRO TERGAL!!! según un anuncio de camisas de la época, que el imitaba, luego abría la puerta y se subía de nuevo, maniobra que hoy en día esta creo yo, penada con cárcel y gran quebranto económico, era Jose tan con ganas de divertirse, de forma siempre tan inocente.

Asistí a su boda, en uno de esos pueblos que se llama no se que de Cameros, que hay varios.
En el hotel, hace frío y su padre llama a recepción y dice que tiene frío....lo siento señor no podemos hacer nada.....bueno pues quemo los muebles contesta.
Al instante le subieron una estufa de esas de butano, el caso es que me recordaba mucho a su padre, al que quise casi como al mío.
Como su padre también gustaba de vestir con pantalones y camisa de Mahón, con sus alpargatas, como de pescador, hombre elegante y sin afectación, hay ahora tanto mamarracho.
Incluso me arrastró hasta casa en una borrachera infantil involuntaria, recuerdo le decía “cuidado José que derrapamos” mientras me asía de su brazo al doblar la esquina.
El matrimonio fractura las amistades, es normal, así que nos vimos con menos frecuencia.
Como todos tuvo éxitos y fracasos, luces y sombras, pero cada vez que le vi en estos años conservaba esa mirada de cuando me hablaba de la antimateria, una mirada limpia y esperanzada.
No creo que le vea mas, pero quisiera que estas letras las sintiera ahora mientras duerme, que le dará la risa de tantas cosas divertidas, que le saldrá una sonrisa de tantas cosas bonitas, estas ya las tenemos en común para siempre jamás, que suerte y al tiempo que lastima no haber compartido mucho mas tiempo en estos años en que la distancia, ha hecho infrecuente nuestros encuentros.
Ojalá el recado de mi hermano sea solo una caída mas, el se ha levantado de muchas, siempre airoso y con su mirada limpia.



julio 14, 2016

Memorias de chocolate.

Me he sorprendido en esta tarde calurosa, comiendo pan con chocolate, a modo de merienda, lo que me transporta a los veranos de la infancia, bajando las escaleras mientras me zampo la merienda de onzas de chocolate incrustadas en la miga blanca del pan de caserío, con olor a burro del transporte hasta el mercado mañanero de la plaza del ayuntamiento.

Lo hacía para no cargar con impedimenta, en busca de la pandilla de primos y amigos, tardes de aventuras y libertad.
Me ha dado por recordar los chocolates de mi vida, que no siendo yo glotón ni obeso, han sido muchos y de variada calaña.
El chocolate, lo se ahora, vino de América, como casi todo, incluso Obama en estos días, quizá por el color del presidente lo asocio al chocolate.
El del colegio era malo y amargo, que los curas nos educaban en el ascetismo y los placeres eran abominados, incluso este tan nimio del chocolate.
El de casa era creo “Elgorriaga”,  muy popular entonces, en tabletas divididas en cuadrados para partirlo a voluntad, era como la botas de “El Gorila”, lo de los niños normales.
Pronto supongo, conocí el helado de tan delicioso manjar, el helado al corte de vainilla y chocolate, entre barquillos tostados que se reblandecen al chuparlos.
EL polo de chocolate era una marranada, poco mas que hielo con un tinte marrón, me duele la tripa solo de recordarlo.
Luego vino el chocolate en taza, primero el cocinado en la olla en el fuego de palos y piñas de cualquier campa, el tedioso rayar la tableta, "Suchard a la taza" en el papel azulado, para desliarlo en la leche hirviendo con la espumadera, tres hervores, un poco de harina para que espese y a repartir en los cuencos.....con aquel mojar de pan con mantequilla, de nuevo el pan de algún caserío cercano.
El chocolate en la plaza de Irún, era espeso, casi solido, se pega a los churros azucarados y la combinación es mas que buena, aunque luego el resto viscoso queda en la taza, que supongo el hígado lo rechaza de solo verlo.
Mi madre nos llevaba alguna vez a “Dodin”, pasada la frontera.
Ella al pronunciarlo lo convertía en "dodaann", que era este chocolate cosa fina, fluida y dulce, para mojar en vez del modesto churro hispano, el brioch o el croissant.
A mi madre le gustaba la Francia elegante de Biarritz o Bayona, hasta el extremo de creer que era mejor hinchar allí las ruedas del coche, por la calidad del aire del país de la moda, según recuerdo en chanza de mi padre.
Ya de joven probé el amargo cáliz de las tazas canallas de los amaneceres en San Ginés, después de noches de álgebra y trigonometría, de nuevo con churros o peor todavía, con grasientas porras.
Entre esmóquines de puesta de largo y barrenderos municipales de carajillo, allá quedaba de nuevo la taza sin apurar, para la mencionada supervivencia del hígado.
Las chocolatinas de papel rojo de Nestlé fueron como el despertar de la pesadilla de la España pobretona, con su delicado papel de plata, cuantas de ellas he comido.....por pura gula.
Los bombones siempre ocasionales, de algún cumpleaños o regalo de aniversario, cualquier aniversario.
Los de licor para los niños son el primer trago de los muchos que vendrán, aunque no era justificación para acabar alcoholizados como algunos que yo me se.
Con la industrialización vinieron los helados Häagen-Dazs, los Camy y los Frigo, siempre de chocolate, que parece es mi debilidad.
Ahora hay de todo en el ramo del chocolate, aunque no soporto esas barritas  a las que llaman Kit Kat, u otras del mismo jaez, que soy de tableta a ser posible de chocolate negro.
Que historia.......con tal profusión de variedades, olvidaba el turrón de chocolate, solo para Navidad.

Así que en una tarde de este mes de julio, analizaba mi relación con este derivado del cacao, ahora ya a la noche, me viene el recuerdo de la onza derretida por el calor que pringa los dedos, también de que los belgas sin que yo lo sospechara, son famosos por sus chocolates, que le dicen “belgiam chocolat”......tantas cosas que no conocía cuando lo de mis dos onzas incrustadas en la barra de pan bajando las escaleras en busca de mi pandilla, para la aventura de cualquier tarde de verano. 

mayo 26, 2016

Guías de Teléfono. (Dedicado).

Han desparecido de nuestras vidas, sin que nos demos cuenta, como dicen que se mueren los pájaros, sin dejar rastro de sus cuerpecillos, aunque las guías de teléfono eran voluminosas y pesadas.
No las recuerdo cuando niño, además de no saber leer, tampoco sabia llamar por teléfono, supongo que seria una guía, para un Madrid de poco mas de dos millones de madrileños, de los que apenas medio millón tenían teléfono, la España pobre, muchísimo mas que la de ahora.
Con el tiempo y la inmigración, se convirtieron en dos tomacos, de paginas finísimas, de la A a la L.......de la M a la Z.

No se cuando apareció la guía por calles, pero ya eran tres guías, la de calles de paginas azuladas. Claudio Coello, Serrano..... Ayala y un numero infinito de calles desconocidas, que Madrid crecía deprisa, mas allá del Bernabéu, por la carretera de Extremadura y por la de Valencia, no había personajes para tantas calles y las nuevas tomaban nombres vulgares de ilustres desconocidos.
Buscar un teléfono toma su tiempo, veamos......Máximo López de la Morena.
Hay que separar la segunda y buscar en la primera, de la A a la L.
Se abanican las paginas mirando en la esquina derecha, arriba, las letras grandes negras.....J....K....l.
La....Le....Li.....Lu....por fin Lo....Loa....mas despacio el pulgar libera las delgadas hojas....Lod.....Lon....Lop....Lopez.
Hay que seguir con método, hay cien paginas de López, López López....al fin López de.
López de Castro, López de Heredia, López de la Cerda, esta ya muy cerca y sin pasar pagina, con el dedo índice, sobre las diminutas letras.....López de la Morena.
López del La Morena E. 7689434
López del La Morena P.  4567836
López del La Morena E. 6209818.....como se llamará el padre de Máximo?.
Es conveniente apuntarlo que de perderlo, será desesperante la nueva búsqueda.
Nunca miré creo las paginas amarillas, que no era para mi tiempo de compañías ni sociedades anónimas, mas delgada y con paginas del mismo papel, esta vez amarillento.
Cada pocos años, un empleado de telefónica repartía las nuevas guías, cuatro, atadas con una cuerda de bramante, flamantes y con tapas nuevas, las viejas se tiran al trapero.
En los bares, las guías de teléfono están colgadas de un cordón y sus paginas están sobadas, arrugadas a veces, desencuadernadas y con hojas rotas, es la imagen de lo publico que ahora esta tan en boga.
No viajaba yo mucho, que era cosa infrecuente y exótica, aunque si recuerdo la Guía de San Sebastián, flaquita y con apellidos vascos, aunque hay decenas de paginas de Garcias ,Rodríguez, Gutierrez, Martínez.....deben ser los Maquetos como los llaman allí.
Nadie se dio cuenta de que el empleado de Telefónica nunca volvió a llamar al timbre, las viejas guías fueron arrinconadas por el mas cómodo teléfono de información donde una señorita, en breves segundos nos espeta..
Tome nota......ya esta, así de fácil.
Ahora ya tampoco hay señorita, hay una web.
Hay una web para todo, hasta para entender por que le llaman web a estas cosas.
“Paginas Blancas” se llama, después de aguantar por unos instantes un anuncio de colchones, o de crema para la cara, aparecen unos casilleros sencillos de rellenar.

Máximo
Lopez de la Morena
Soria.......

Se aprieta el “intro” y ya sin anuncio de un seguro o de una silla sube escaleras, aparece rauda la cifra anhelada, 
975 271 075.
En no muchos años ya nadie sabrá que es una guía de teléfonos, aunque los cursis lo llamaban el listín, al menos los cursis si sobrevivirán a las guías, supongo que hasta el fin de los tiempos. 




abril 20, 2016

La Hermandad.

La cofradía de pescadores tenia un bar cerca del Bidasoa, mas bien una tasca, que llamaban La Hermandad.
Con los fraileros y la carpintería de azul, la fachada blanca, unas mesas grandes de tablas de madera con bancos corridos, a la tarde bocadillos de queso fundido, para cenar merluza en salsa verde, o chipirones, o lubina hervida con mahonesa, todo sencillo y sabroso, sin estas mixtificaciones de la cocina moderna.

Nunca reparé en el termino, pero hermandad es lo mismo que cofradía, que los latinos al hermano le decían “frater”, los italianos dicen ahora “fratello”, de aquello viene “cofrade”.
Existieron muchas hermandades, de oficios diversos, es un termino que implica unión y compasión ante la desgracia, aunque muchos abusaron y las hicieron desaparecer, estableciéndose los seguros médicos y los planes de pensiones, que ya no hay hermandad entre nosotros.
Recuerdo a Alfonso Guerra, que con su hermano no practicó precisamente la hermandad.....o quizá si, que se compadeció de la sangre de su sangre y le agenció un despacho que le proveía de una vida muelle y una finca cerca de Sevilla con unos caballejos, entre cafelitos que removían los expedientes, pues que también es esto hermandad.
El vinculo de padres e hijos es indeleble y duradero, cuarenta, cincuenta años? nos dan la vida y la educación, no a todos, el cariño.
Los hermanos duramos mucho juntos, toda una vida, desde las cenas de sopa y filete empanado, noches de televisión juntos, mismo dormitorio de dos camas, luego ya, aunque con vidas independientes, sabemos que somos hermanos, aunque pasen los días y los meses sin mucho contacto, somos los hermanos.
En los monasterios también se llaman entre si hermanos, debe ser por ser hijos todos del “Padre Eterno”, aunque no es lo mismo.
Esas reuniones de gente que van en carretas a ver a la Virgen en la aldea de El Roció, se llaman igualmente hermandades, la de Triana es muy famosa, así que allá se van los cofrades cantando por los caminos, con el sin pecado, hasta las cejas de fino y tan contentos de cantar coplillas a la venerada "Reina de las Marismas", que yo los he visto por las rayas de Doñana dando tumbos.
Los hermanos a veces cuando niños se pegan, patadas y pellizcos, como los cachorros de oso que se zarandean y mordisquean.
Pienso que crecen unidos y se establece el cariño que dura de por vida, aunque a veces ocurre lo imprevisto que rompe tan estrecha relación.
Las herencias Hay!!! .......he visto yo que separan a los hermanos, que decir de los títulos, que mas de uno por ser barón, acude a los tribunales y deja de hablar con quien es de la misma camada.
Recuerdo dar un pésame a una amiga, por su hermano fallecido, quien me espetó que para ella su hermano había muerto hace años, esto es triste y muy desabrido, especialmente para los padres, que los quieren a todos por igual normalmente.
Todo este discurso no tiene ni pies ni cabeza, es solo que pensaba yo sobre mis hermanos y la hermandad, me pidieron hace tiempo que escribiera sobre esto, somos bien avenidos y de buena crianza, lo que es gran suerte pues con los sobrinos y los hijos de estos, se siente una base solida, un cimiento firme, que viene a ser la familia.
EL Evangelio esta lleno de referencias a los hermanos, que el prójimo debe ser tratado como un hermano, no como el de mi amiga que era odiado, sino como el criado de la misma leche y bajo el mismo techo.
Aquí somos muy irónicos e inventamos eso de “Dios dijo que fuéramos hermanos pero no primos”, lo que es gran verdad.
Con la complicación de la modernidad, hay ya muchos hijos únicos, sin hermanos, solos ante la vida, sin nadie con quien sentirse acompañado en el camino, sin nadie a quien ponerle un despacho para que tome  cafelitos, aquí mismo a la vuelta de la esquina.


abril 17, 2016

El mes de Abril.


Esta ya mediado el mes, se templa el aire que vibra ahora lleno de vida que se despierta, las hojas nuevas y verdes de los arboles, los pájaros que cortejan a sus celadas pájaras, las aves que planean camino del norte desde el África callada, allá lejos cruzando el mar del estrecho.
Las culebras lagartos y salamandras, notan que su cuerpo se calienta y se remueven en sus escondrijos, idos ya los meses sórdidos del invierno, los meses que les hielan la sangre, la vida difícil, casi imposible, como lo ha sido para nosotros los hombres, que también nos ocurre igual.
Abril es mes de vísperas, todo son carreras y retoques de ultima hora, nervios de querer preparar la fiesta de la primavera sin que se olvide nada, hoy mismo miraba yo como los naranjos se ponen las flores blancas de azahar, los alcornoques, tan adustos, tienen ahora hojas tiernas, infantiles, junto con sus flores diminutas amarillas.
Los abejarucos pasan raudos con sus cantos, para buscar sitio donde juntarse con su amada y criar a sus polluelos de colores.
La solemne águila, ha reconstruido su gran nido, estropeado por las tormentas y vuela silenciosa mirando las novedades de su cazadero, mientras su enamorada ordena las ultimas ramillas en espera de la semilla que vendrá.
El aire de abril, aunque no se ve, cambia de tono y con la huida de la friura, se pone entre dorado y amarillo, incluso invisible, si huele mas denso y lleno de matices nuevos.
Todo al fin, día a día, se va transformando para la renovación de la vida y cada mañana el mundo de por aquí, se nota un poco diferente, mas completo a cada instante, mientras el sol, el astro rey, se levanta un poco mas al sur y sube cada día mas para contemplar su obra de renovación.
Escuchaba la canción de Sabina que me produce tristeza, de pensar que te puedan robar el mes de abril, tantos meses de abril ya, unos robados y otros..perdidos por no apreciados, que vivimos alocados y deprisa, sin reparar en estas cosas de la naturaleza.

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón.
Somos mas de vivir de ilusión que de realidad, de vísperas que de festejos, de sueños que de despertares, así que abril es un mes lleno de promesas por cumplir, un mes de ingratitudes para olvidar.
Mañana ya cumplida la mitad de su tiempo, continuará el despliegue de esperanza y frenética actividad, anuncio de que todo continuará germinando como lo hace la vida cada temporada, gracias a la mano de quien todo esto pensó, que era bueno.
Así pues salgamos de la penumbra y el hastío del tiempo frío que ya nos deja, olvidemos la vulgaridad de los hechos de los hombres, pues que ahora en abril nos rodea la poesía y el esplendor de nuestra propia vida, junto a los millones de seres que se encaminan de nuevo al incierto futuro siempre desconocido.
Que no llegue el calor y cantemos nostálgicos hay…. por la perdida de este  singular y delicado tiempo.

Quién me ha robado el mes de abril 
Cómo pudo sucederme a mí........