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julio 14, 2015

De las medusas.

Debe ser una desgracia, pienso yo, nacer medusa.
Desde niño las recuerdo en el Cantábrico, como un globito que flota en las olas, con unos tentáculos largos que laceran a los que se bañan, sin motivo ni provecho, de forma gratuita.

Mi amigo José sacó una con el remo y reventó en la barca, gritaba como un energúmeno y a todo correr lo llevaron a casa y lo bañaron en amoniaco, es lo que recuerdo vagamente de mi primer encuentro con las medusas.
Desde entonces he sido cauto con ellas, en especial con las del globito violáceo, a las que los ingleses llaman Portuguese man o' war”, nombre absurdo como todo en esta especie animal.
Digo especie, pues hay muchísimas clases de medusas, algunas gigantes, otras pequeñitas, de colores diversos, pero todas letales.
En verdad es que son bichos sin ojos ni cerebro, un poco como los calamares, de la misma materia gelatinosa, pero ni tinta tienen.
Además a nadie se le ocurre comer una medusa a la plancha, o con arroz, menos aun al espeto.
Pienso en la creación y no se me ocurre al Padre creando a las medusas, para fastidiar a los bañistas, no me cuadra.
He oído que se las comen los atunes, también los peces globo, ojalá sea verdad que tengan alguna utilidad.
Somos egoístas, aunque ahora respetamos la naturaleza, pero a las medusas???? las odiamos.
He visto a niños que las sacan con la palita, o con el cubo, para aplastarlas sin compasión y enterrarlas en la arena.
La medusa es ser temeroso y despreciable, no como los bulliciosos chanquetes o las plateadas sardinas, que decir de las lubinas o las doradas, incluso los besugos son simpáticos y no pican.
Quizá, aunque no lo mencione el Génesis, fue creado el animalejo cuando Adán mordió la manzana y nos fastidio a todos.
"Ganaras el pan con el sudor de tu frente", dijo el Creador y una vez sudado, cundo te sumerjas en las frescas olas, te atacaran las medusas que acabo de inventar.
Con el estado del bienestar los hijos de Eva van una semana a la playa, sueño de los tediosos meses de invierno, montan la sombrilla, acarrean las sillas, la nevera y los artefactos de los niños, extienden las toallas y cuando al fin se disponen a zambullirse en las turbias aguas contaminadas por las depuradoras, horror!!!! hay medusas!!!!!
Las de esta parte del Mediterráneo, son pequeñitas y marrones, de tentáculos cortos y traicioneros, deambulan entre dos aguas y hay tantas que pretender su exterminio es tarea imposible, además se corre el riesgo de que los agentes del "SEPRONA" te levanten un expediente sancionador, por aquello del ecosistema, que incluso tan odiados bichos deben tener supongo, su función en este mundo donde también hay inspectores de hacienda, políticos, estafadores y toda clase de caballeros de industria.

Así que hagamos votos para que tan nefasto animalejo, no nos amargue el descanso, libres los niños de ronchas dolorosas, libres también las orillas llenas de ciudadanos temerosos, que bastante sufrimiento nos dejó ya el invierno.

julio 09, 2015

Cosas de los griegos.

No conozco yo mucho de Grecia, aunque leí alguna vez La Odisea, también conozco de la guerra de Troya, se de Fídias y Praxiteles, cuyas estatuas dibujaba yo a punta de carboncillo en el “aula del museo”.

De la Grecia moderna solo recuerdo a Onassis que tenia un barco y una isla, era hombre que ligaba con facilidad, que así cualquiera.
Nunca fui de turismo, aunque alguna vez he soñado yo pasar unos meses impulsado por los vientos de nombres antiguos, en una goleta de blancas velas, recorriendo esas islas cuyos nombres todos conocemos por los folletos de anuncios de viajes a granel, que nunca haremos.
Aunque hemos tenido una reina griega, no ha habido en estos años novedades de por allí, parece que los coroneles echaron a esta familia de reyes, así que permanece el antiguo país lejano y brumoso, sin noticias, allá por oriente.
El caso es que recuerdo aquella película ya antigua de "Zorba el griego" y bailaban en corro agarrados de los hombros, delante de una taberna en un muelle, frente a un mar calmo, azul turquesa.
Tienen la costumbre de romper los platos contra el suelo, aunque ese creo que es el derroche mas nimio que practican en la actualidad.
He aquí que desde hace meses, parece que todos viviéramos en Atenas, esto es un sinvivir, es una tabarra diaria, el consuelo es que ya no se habla de Cataluña, como si no estuviera de moda que lo ultimo, es Varufakis y los dineros que desaparecieron, lejos, hacia el Peloponeso.
Por lo que yo pillo de aquí y allá, parece que esta gente debe un perraje, claro está que se lo han gastado y como son pobres, no lo pueden devolver.
Lo poco que devuelven, les hace mas pobres, con lo que los prestamistas se exasperan y les piden mas ahorro, pero es difícil salir de pobre, incluso sin gastar.
No se les ocurre, hace unos meses, mas que poner a unos a gobernar que gritan e insultan a los que les dejan las perras, lo cual es humano pero no muy razonable.
En la ultima semana ya no hay un duro, solo algunos billetes que escupen los cajeros automáticos, posiblemente comprados también a crédito.
Mientras veo yo que los griegos siguen sentados en las terrazas, son gentes de rostro noble, mediterráneos, de charleta y vaso de vino.
Como se jubilan jóvenes, pasan media vida en este dulce ocio que el buen clima y la baratura de los bares provocan.
En estas, después de mucho ir y venir a Bruselas, les preguntan a los descendientes de Pericles que prefieren, si apretarse el cinturón y ponerse a trabajar, o seguir en los bares pagando las tapas, con los prestamos de los esforzados y estúpidos alemanes, polacos, lituanos....
Sus vinos con aceitunas les ayudan a meditar sobre las cuestiones filosóficas, que aquella es la patria de Platón y Sócrates, la verdad es que es la suya, vida mas interesante que apretar tuercas en una cadena de montaje hasta los setenta años.

De manera que esta noche, en esa plaza que sale todos los días en la tele, se agolpan muchos al fresco de la noche y cantan y bailan, ese mismo baile que hacia Anthony Quinn haciendo de pescador de las islas del Egeo.
A mi me importa un rábano todo esto, pues ni pincho ni corto y nadie me pregunta sobre mi parecer, así que me voy a dormir tranquilo.
Por unos instantes pienso en que casi todos estamos endeudados, unos mas que otros, los americanos de forma pavorosa. Solo se salvan los chinos que venden barato en sus bazares y ahorran a diario.
Si en el juego se hacen trampas, siempre hay alguien que se enfada y da un puñetazo en la mesa, a veces se llega a las manos.
En el mundo, como en el colegio, hay tramposos y también sablistas, con lo que los griegos han sableado a Europa y nadie sabe que hacer ahora.
Se apela a la democracia mas antigua y a la cuna de la civilización, como si aquellos hombres tuvieran algo que ver con estos, a excepción de vivir en el mismo sitio.
Total que éramos pocos y parió la abuela, sobre la alerta roja por el bochorno, la anaranjada por el terrorismo yihadista, la amarilla por la difteria infantil, esto es un sinvivir, que se suma a lo de los griegos que no pagan ni en broma.

Mientras ellos, mas listos, bailan el sirtaki en la plaza esa y charlan en los bares después de romper los platos, además este verano, navegarán por las islas del Egeo en esos antiguos barcos de velas blancas suavemente hinchadas.